La euforia que reinaba en Rio de Janeiro antes del silbatazo inicial se apagó de a poco este domingo, cuando la ilusión brasileña de conseguir su sexto Mundial de fútbol quedó sepultada tras el segundo gol de Noruega.
La euforia que reinaba en Rio de Janeiro antes del silbatazo inicial se apagó de a poco este domingo, cuando la ilusión brasileña de conseguir su sexto Mundial de fútbol quedó sepultada tras el segundo gol de Noruega.