El delantero noruego dejó atrás su característica melena, provocó las bromas de Guardiola y Zlatan y estrenó su nueva imagen en el triunfo 2-1 del Manchester City ante Bournemouth
El delantero noruego dejó atrás su característica melena, provocó las bromas de Guardiola y Zlatan y estrenó su nueva imagen en el triunfo 2-1 del Manchester City ante Bournemouth