Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el oeste de Colombia este lunes y dejó al menos 132 muertos y más de 600 heridos. Pereira, Cali y Quibdó están entre las ciudades más afectadas, con edificios colapsados y hospitales al límite. El nuevo presidente, Abelardo de la Espriella, declaró el desastre nacional.