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Política

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Caída de los capos fragmentó el cártel

Tras la caída de sus máximos líderes —Joaquín el Chapo Guzmán Loera, e Ismael el Mayo Zambada—, el Cártel del Sinaloa dejó de ser uno de los cárteles más consolidados del país a uno fragmentado en al menos cuatro facciones que mantienen una disputa interna por el territorio.

Joaquin "El Chapo" Guzman.FOTO: REUTERS Henry Romero

Tras la caída de sus máximos líderes —Joaquín el Chapo Guzmán Loera, e Ismael el Mayo Zambada—, el Cártel del Sinaloa dejó de ser uno de los cárteles más consolidados del país a uno fragmentado en al menos cuatro facciones que mantienen una disputa interna por el territorio.

De acuerdo con un análisis de International Crisis Group, el secuestro y la detención del Mayo Zambada en 2024 (sentenciado este lunes en EU a cadena perpetua) fue la culminación de disputas de larga data entre varias facciones del cartel.

Y es que luego de la detención del Chapo en enero de 2016 su mano derecha, Dámaso López Núñez, alias el Licenciado, intentó arrebatar el control de la organización a los hijos de Guzmán Loera lo que desencadenó un estallido de violencia..

Fue así que a partir de 2017, los hijos de este capo mexicano, conocidos como los Chapitos, establecieron un monopolio casi total sobre el narcotráfico y la producción de fentanilo en Sinaloa, antes de incursionar en otras actividades delictivas en Culiacán, incluyendo la extorsión, el control de la distribución de agua y el comercio ilícito de tabaco y cigarrillos electrónicos

No obstante, tras el secuestro del Mayo, la lucha interna del cártel comenzó. Actualmente se identifica a Ismael Zambada Sicairos, el Mayito Flaco (hijo del Mayo) como líder de la facción de los Mayos (o la Mayiza). Mientras que los Chapitos son liderados por Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, los dos hijos del Chapo que aún permanecen prófugos.

A la par, estas dos facciones coexisten junto a otros dos grupos importantes: uno liderado por el hermano del Chapo, Aureliano Guzmán Loera, alias el Guano, y los remanentes de la antigua organización Beltrán Leyva, ahora bajo el control de Fausto Isidro Meza Flores, conocido como el Chapo Isidro, que opera en el norte de Sinaloa.

Nuevas realidades

Sobre esta disputa, David Mora, analista sénior para México de Crisis Group, destacó que aunque se siga hablando del Cártel de Sinaloa como una unidad, la realidad es que ya es un grupo que está muy fragmentado.

En este sentido, señaló que aunque ciertamente este grupo criminal se ha debilitado en tanto dejó de ser como una estructura que operaba de forma armónica y de forma coordinada, con lo que le ha dado más acceso a otros grandes grupos criminales de México como el CJNG; la diversificación de los mercados criminales ha permitido que su actuación se mantenga y que incluso grupos internos tengan un auge.

Incluso advirtió que “estamos en el ciclo de violencia mientras se acomodan las fuerzas”; y es que destacó que detenciones de líderes criminales como el Mayo tienen diversos impactos principalmente en un alza en materia de violencia, por lo que por sí misma esa estrategia no funciona.

“Porque siguen mercados bastante activos y se ajustan a los procesos de violencia, se ajustan a las políticas antinarcóticos del gobierno. También tienen impactos muy limitados. Si tú me preguntas, el hecho de que sentencien la cadena perpetua al Mayo Zambada, ¿va a cambiar en si la situación en terreno en México? Pues no, difícilmente”, añadió.

Por su parte, Raúl Guillermo Benítez Manaut, investigador de seguridad de la UNAM, coincidió que actualmente no se puede hablar del Cártel de Sinaloa como una solo agrupación, ya que ante la detención de sus líderes, el cártel se fue empezando a desmembrar.

En este sentido, el experto consideró que este cártel ha pasado de un debilitamiento provocado por la persecución del gobierno a la división total y una guerra intensa entre las principales facciones; “está sufriendo una guerra entre ellos … digamos que entonces el cártel pues tal o como se conocía ya no existe”.

De igual forma, señaló que aunque las dos principales facciones del cártel siguen peleando, en realidad ya no tienen una fuerza importante en el país, pues de alguna manera ya es un tema más local.

Finalmente, sostuvo que detenciones como la del Mayo si ayudan al debilitamiento de las organizaciones criminales, “pero también hace que haya una dispersión criminal y se mueva el narcotráfico hacia otras organizaciones precisamente por debilitamiento del cártel de Sinaloa”.

Gráfico EE

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