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Polarización política morenista, riesgos económicos
Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
Cuando la gente busca provocarte, el silencio desarma. Séneca
Por increíble que parezca, hemos recorrido más de cien días desde la primera licencia de un gobernador en el centro de la polémica y el debate al interior del partido gobernante, pero también hacia la confrontación desde la oposición mediática, que no les alcanza para siquiera discutir culpabilidades y responsabilidades; todo un entramado cobijado desde el sur de este México en los contrastes.
La reaparición para volver al poder político y disponer de recursos económicos, suponemos; de Rubén Rocha Moya, es todo un caso para el análisis, apartados de la defensa a ultranza o el sensacionalismo, los enfrentamientos de los dos grupos mas radicales del morenismo, con Ricardo Monreal visible, y un desgastado Fernández Noroña, que no representa nada, absolutamente nada hoy.
Poco más de 33 horas de incertidumbre, con una conferencia del pueblo con la representación de López Obrador, perdón; de la presidenta Sheinbaum, la secretaria de gobernación no es siquiera un distractor, ante las molestias manifiestas como enfermedad de la inquilina de palacio nacional, lo cual nos deja suspicacias.
El T-MEC no puede darse el lujo de esperar otros tiempos, menos estar en pausa o tregua alguna, Marcelo Ebrard por supuesto tiene fincada su última oportunidad de ser candidato en 2030, con los resultados, pero también con los modales y los amagues que están siendo parte de una larga y tediosa travesía con los Estados Unidos y los aranceles y productos mexicanos de exportación.
Arranca una semana más que complicada, sin visas más servidores públicos, en la exhibición de los que sí la tienen, como si viajar al vecino país incómodo fuera la panacea del cuento corto, lo que hay son negocios al amparo del poder en el pasado reciente, donde los abrazos eran la constante y ahora son los balazos y los operativos exitosos de Omar García Harfuch; sin lugar a ningún tipo de dudas.
Se puede inferir, mas no asegurar, todo lo que está sucediendo en el gobierno de Sinaloa y las posibles implicaciones electorales en contra del partido gobernante, que se estarán desgranando en el análisis en los próximos meses, donde 2027 es el centro de la polémica, más allá de las pesquisas estadounidenses contra diez funcionarios mexicanos.
El poder político no se comparte, y la salida pronta con declaraciones contundentes, arrinconaron a uno de los protegidos del régimen anterior, desde Palenque es evidente que le dieron el banderazo de retorno, sin la aprobación y menos consulta de la presidenta de México, sorprendida por este enfrentamiento tácito.
La cargada en contra de la desobediencia de Rocha Moya surtió efectos inmediatos, no hubo de otra que solicitar de nueva cuenta licencia, autorizada en unos minutos por el congreso de Sinaloa, más de 30 días e indefinida; ante la posible entrega del gobierno de México, de quien sigue en investigación por parte de la fiscalía general de la República también.
Todo un tema que ha polarizado más el enfrentamiento, ex perredistas, no hay que perder esa brújula, aglutinados en tribus, hoy en el refugio de los simbolismos morenistas, que no están aparatados de pecados sin penitencias en su pasado político, navegan hoy en la orfandad del proteccionismo a ultranza de su benefactor.
Más de un gobernador debe estar alertado de las visas en predicamento, o de investigaciones abiertas por los excesos en sus gobiernos, donde la Auditoria Superior de la Federación debe dar seguimiento puntual a los dineros que no se comprueban de forma pulcra y transparente; porque el debate continuará con desafueros en puerta.
ENTRE LÍNEAS
Las denominadas asambleas para la defensa de la transformación y la soberanía nacional, siguen su curso, con poca o nula claridad en el mensaje, toda vez que pueden incurrir en actos adelantados de campaña, quienes serán cepillados por el INE de un enlistado que compromete triunfos para Morena.