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Poca claridad y mucha cautela
Opinión
En lo que va de julio los inversionistas se enfrentan a factores que les impiden tener una visión firme sobre lo que puede suceder en el transcurso del segundo semestre del año. Con ello, lo que vemos son manifestaciones de cautela e incluso una sensibilidad menos sólida ante noticias que parecieran ser positivas.
Las definiciones necesarias caen en el terreno de la trayectoria de la economía, y por lo tanto, de las utilidades de las empresas; así como en el destino de la política monetaria en Estados Unidos también incierto. El restablecimiento de tensiones en Medio Oriente colabora con la incertidumbre. Tal vez en las siguientes semanas los participantes en los mercados tengan que manifestar mayor paciencia de la normal.
Respetando el orden de ideas para ir de lo general a lo particular, el entorno internacional refleja noticias mixtas en el panorama geopolítico. Por un lado, Irán informó que ciertos mediadores habían presentado propuestas para reducir las hostilidades con Estados Unidos tras varios días de enfrentamientos. Por otra parte, los hutíes de Yemen amenazan con un bloqueo en el Estrecho de Mandeb, otro corredor marítimo clave para la región.
Ante la combinación de sucesos, la mezcla de petróleo WTI inicia la semana sin una tendencia clara, cotizando por encima de los 80 dólares por barril. Es probable que, si se mantienen las tensiones durante el resto del 2026, el promedio del precio del barril de petróleo se mantenga en niveles más bien aproximados a los 80 dólares.
Las discusiones en el seno del Comité de Mercados Abiertos (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal en Estados Unidos se manifiesta cautela con respecto a la previsión de la inflación a pesar de los buenos datos de junio.
Al inicio de la semana, los bonos del Tesoro en Estados Unidos se mantienen bajo cierta presión, los rendimientos registran incrementos de 5 puntos base a lo largo de toda la curva: el bono a 2 años se ubica en 4.23%, mientras que el bono a 10 años en 4.61 por ciento. La postura aún restrictiva de la Fed y el resurgimiento de tensiones en Medio Oriente no generan la confianza en los inversionistas con relación al riesgo de un alza de tasas.
Por su parte, los eventos más recientes sostienen el nerviosismo relacionado con la temática de inteligencia artificial (IA) y hacen daño a los rendimientos en el sector de tecnología y en especial a los principales índices donde las empresas de este sector pesan mucho. Si bien la IA se mantiene como el principal motor del mercado, a mediados de julio los inversionistas comenzaron a rotar su capital desde las grandes tecnológicas (Big Tech) hacia otros sectores
El ajuste se origina en valuaciones que comenzaban a lucir altas tras el fuerte rally del segundo trimestre y que se puso en cuestionamiento cuando a finales de junio. Los reportes corporativos han sido buenos, pero el mercado esperaba más sobre guías que continuamente se deben de revisar al alza para mantener tranquilos a los inversionistas. De momento, han reportado cerca del 10% de las empresas del S&P 500, el 90% con utilidades mejores a las esperadas, mostrando una sorpresa agregada de 12 por ciento.
La semana pasada un nuevo momento “DeepSeek”, llegó al mercado para recordar la competencia latente de China y su capacidad para desarrollar modelos con menor costo. Moonshot AI presentó el modelo abierto más grande del mundo y que redujo drásticamente el costo por token.
Si bien esto se suma a los cuestionamientos de una demanda que estaría sobrestimada y el aparente exceso de inversiones y su rentabilidad, así como la capacidad de fijación de precios; puede ser un catalizador también porque permite acceder a un mayor mercado que no podía invertir en IA a mayores costos y mayor demanda por poder computacional para dar servicios.
El ajuste en semiconductores sí ha sido muy notable, el ETF de semiconductores SOXX baja 14% en julio (estabilizándose en días recientes) la rotación sectorial ha permitido que el S&P 500 se mantenga estable en julio a pesar de esta volatilidad. Sin el sector tecnología (que pesa cerca del 30% del índice) el referente difícilmente encontrará impulso. Y la rotación sectorial no luce demasiado sólida, solo busca aparente valor en áreas rezagadas del mercado, pero, sin que exista una historia de crecimiento que permita su revaluación
En un contexto como los mercados no encuentran un punto de tracción relevante que los haga volver a la tendencia ganadora. Se necesita una mejor evolución del conflicto en Medio oriente, una nueva expectativa de menores presiones de inflación por consecuencia y los reportes de crecimientos de utilidades con la misma fuerza de los últimos trimestres. Nada de lo anterior se percibirá de un día para otro, nos esperan semanas de mucha cautela.
Rodolfo Campuzano Meza es director general de INVEX Operadora de Fondos de Inversión.