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Palenque, violencia maldita e inversión en peligro
Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
El éxito empieza cuando dejas de negociar con tus excusas. Anónimo
Un domingo diferente ayer, donde hemos leído y visto todo tipo de notas en las redes sociales, periódicos digitales, imágenes y videos, declaraciones al por mayor de todo tipo de actores de un reparto no menos importante, de los hechos acontecidos en una localidad del estado de Jalisco.
Pero además imputaciones una vez más a Felipe Calderón, el presidente que inició una guerra contra la delincuencia que sí estaba organizada y sin un plan específico, y con justa razón la crítica en su contra, porque quien encabezaba esa lucha está ahora preso por varios delitos en los Estados Unidos y no es un asunto menor.
La escalada en la inseguridad en el norte del país, comparada con lo que se sucede en el centro, y algunas otras zonas focalizadas, dio paso a la intervención militar de las fuerzas armadas mexicanas, con la colaboración de la inteligencia policial norteamericana, después de semanas de investigación para lograr el objetivo, abatir a la cabeza visible del generador de violencia más importante.
Palenque está en la mira de muchos mexicanos, sobre todo de los contrarios al actual régimen, porque muy cerca de los “abrazos y no balazos” del expresidente López Obrador, que, dicho sea de paso, confundió la solidaridad con la tregua, y los buenos deseos los trasformó en discurso sin sustento, está instalado el campamento norteamericano de entrenamiento.
El silencio también es respuesta, pero puede más la incertidumbre y el miedo hoy, después del enorme despliegue dominical, que derivó en la detención y muerte de por quienes iban, heridos y daños colaterales cuantiosos, no solo materiales sino también vidas humanas, comprometidas con México y su nueva política de seguridad pública.
No solo es el fuerte y notable cambió de rumbo, en las políticas de sólo atender las causas, generadoras de violencia este enfrentamiento, que, por supuesto es el inicio de más despliegue en otros estados, con objetivos de ambos países, que han dejado en el nuestro miles de muertes y desapariciones, con respuestas que no hacen eco en una población cansada, harta y con miedo en todas partes.
Para crecer y desarrollar el potencial del país, requerimos de la inversión extranjera, esa que solo la atraeremos con paz social, sin estar en la zozobra y el desánimo, porque los buenos deseos son solo eso y las señales inequívocas de no atreverse en contra de los generadores de violencia en el sexenio anterior, tiene estas consecuencias.
Hoy lunes varios estados han anunciado clases a distancia, hay que proteger a la población, que es la más vulnerable en estos actos de violencia, por los reacomodos de las fuerzas discordantes al interior de esta organización mundial, que está en al menos sesenta países con presencia cierta y operatividad, con el mal del siglo XXI, y sus derivados, lo cual nos deja con un dejo de esperanza ante la nueva realidad.
Colaboración con los Estados Unidos ha afirmado la presidenta Sheinbaum, no subordinación, despliegue militar que brinda certidumbre en la anhelada paz que esperamos los mexicanos llegue poco a poco.
ENTRE LÍNEAS
El discurso político, desde cualquier trinchera, no puede ser de reclamo o de chantaje, tampoco basado en los supuestos, dichos o acusaciones estériles, todos en México tenemos que ser más responsable de nuestros actos, empezando por los políticos que se alquilan con salarios que el pueblo aporta.