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Medicamentos y el mercado negro; imparable
Marielena Vega | Junta de Consejo
Se dispara el mercado negro. La escasez de medicamentos, la falta de políticas públicas, así como el no pasa nada, hacen que el mercado negro siga proliferando. Las cifras anuales representen 40 mil millones de pesos, equivalente a 5% del mercado farmacéutico total del país.
Lo alarmante y que ya toca las puertas de dependencias por parte del gremio, es que la tasa de crecimiento, en lo que va del año es de un dígito alto, y alcanza puntos de venta que podrían considerarse serios, como es el caso de grandes departamentales, y aunque antes sólo era en mercados, la realidad es que se extiende a canales considerados bien establecidos.
El mercado negro, nos dicen, se compone de tres niveles: medicamento adulterado, robado e incluso caducado.
Es una práctica que se tiene bien detectada por parte de Cofepris, al mando de Víctor Hugo Borja; la Secretaria de Salud que dirige David Kershenobich, e incluso autoridades locales, dado que este padecimiento se extiende a nivel nacional.
Es por ello que la industria farmacéutica ya voltea a tocar a puerta de las autoridades nacionales a fin de poder establecer no sólo campañas de concientización de los efectos secundarios que pueden hacer los medicamentos del mercado negro, en la salud de las personas y en la salud como país.
No obstante, se requiere de una campaña y reforzamiento de seguridad en aduanas donde se ha detectado la entrada de medicamento, así como la revisión en lugares detectados, y que son más que evidentes.
Situación que es más alarmante en tratamientos o medicamentos de alta prescripción, donde antibióticos, analgésicos, psicotrópicos y oncológicos son los que encabezan dicho mercado negro, aunque los tratamientos y medicamentos para bajar de peso avanzan considerablemente, y aunque no hay una cifra especifica de dicha problemática se calcula que la tasa de crecimiento alcanza ya el doble digito.
No es para menos si consideramos que en México se calcula que 75% de los adultos tiene un nivel de obesidad, en su mayoría por tratamientos considerados milagros, que, si bien desaparece Cofepris, la realidad es que proliferan mucho más rápido.
El “pero” es que ya se prescriben y venden medicamentos de farmacéuticas serias como pan caliente, porque han demostrado bajar de peso, sin que las personas sepan si son aptos para ellos, o tienen contraindicaciones que los pueden llevar a la muerte.
Es cierto que esta problemática no es un tema que se haya generado este año, ya viene de décadas anteriores, sin embargo, la escasees que se ha presenciado desde hace siete años, y que se agudiza sin tener un plan real de abastecimiento, hace que el mercado negro siga avanzando.
Hablando de las licitaciones para abastecer el mercado formal de salud pública, que en teoría debería estar listo para atender la demanda en 2027, entra ya tarde. Nos dicen que no alcanzarán los tiempos, dado que sigue el proceso y no hay esquema de distribución.
No hay que olvidar que las farmacéuticas requieren unos 6 meses para concluir el proceso de fabricación y entrega de medicamentos éticos, así que ya no cuadran los tiempos.
CAMBIOS. Hablando del sector de salud, este próximo 6 de octubre habrá cambios en la dirección de la Comisión de Salud del Consejo Coordinador Empresarial, después de poco más de ocho años deja el cargo Patrick Devlyn, y quedará el cargo bajo la dirección de Laura Tamayo, quien se desempeña como Directora de asuntos públicos, ciencia y sustentabilidad para Bayer México. Dos grandes en el sector salud, para el nivel de retos que se han y se seguirán enfrentando en este sector, así que no habrá que perder de vista los pasos de Laura Tamayo a partir de octubre.