Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

La sinrazón de la transformación

El sueño de la razón produce monstruos”.

- Francisco de Goya y Lucientes 

Es vital recurrir a los clásicos. De ahí la cita al gran Goya, oriundo de Fuendetodos, un pueblo al norte de España que se ha vuelto universal por ser el sitio de su nacimiento. Su vida en sí misma es referencia de tiempos convulsos: el pintor llegó al mundo en 1746, teniendo como marco el apogeo de la monarquía de los Borbones, que arribaron a España para suplir a la casa de Austria mediante una guerra y un acuerdo internacional, que permitió que el célebre Luis XIV de Francia colocara a su nieto en la corona más codiciada de Europa.

Lo interesante de este juego político fueron sus consecuencias, sobre todo en los estratos de la cultura o, mejor dicho, del pensamiento. Con la venia y dineros reales, la Ilustración se adentró en la anquilosada, corrupta y hermética Península Ibérica, transformándola de manera irremediable. Goya creció en este universo dual. Quizá fue por ello que sus pinturas despliegan una de las críticas más amargas y sentidas de la historia del arte.

En un principio las mejoras en España fueron convincentes. El conocimiento ilustrado se reflejó en algunos sectores de las finanzas y la administración pública, incluso en un intento de salubridad que empezó a tocar el día a día de las poblaciones.

Todo marchaba bien hasta que el cúmulo de saberes condensado en la Encyclopédie, ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers (Enciclopedia, o Diccionario razonado de las ciencias, las artes y los oficios), llegó a manos de un selecto grupo de nobles pensantes que, inbuídos en una suerte de despertar a la decencia, empezaran a denunciar los riesgos de la superstición basándose en el empirismo, la ciencia y la evidencia de que una sangre tan roja como humana, ponía en duda toda posibilidad del derecho divino y la casta azul de la nobleza. Era un hecho: los hombres nacían, se enfermaban y morían de forma parecida. Esta premisa -de la mano de las tremendas desigualdades que se irradiaban en todos los ámbitos de la vida- inspiró el principio escencial del texto de Los derechos del hombre y el ciudadano (1789) y más tarde la Declaración Universal de los Derechos Humanos (ONU, 1948). Es claro que esto no gustó a la clase dominante. La Iuz debía permanecer al interior de los salones y en las charlas cortesanas. Un pueblo culto e infomado era y sigue siendo, sinónimo de peligro.

Las glosas a Goya y la mención de que Ilustración fue promotora del respeto del hombre por su especie, pretende explicar que sólo el conocimiento y la conciencia generan el avance y el bienestar de las naciones. Las grandes transformaciones en el devenir de nuestro país son ejemplo de esto. Es imposible concebir la insurgencia de la Independencia sin un Hidalgo atento a los textos de Voltaire, ni la Reforma sin la urgencia educativa de Juárez y Justo Sierra, mucho menos la ruta de la Revolución sin la lucha de Madero por el derecho ciudadano al sufragio efectivo y la no reelección. 

Es por lo antes dicho que no consigo entender el porqué de la desaparición del Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa, el Consejo de Promoción Turística, la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios, Pro México, el Instituto Nacional de Desarrollo Social y las futuras muertes del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, el de Ecología y Cambio Climático y sobre todo el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, tan necesario para que nuestra cultura original perviva. 

Estas supresiones al estudio, la reflexión y las acciones en los campos atendidos por estas instancias, junto con las agrias descalificaciones a intelectuales y científicos son una amenaza latente al bienestar de la nación.

Recordémoslo: Las transformaciones no deben transitar en sentido contrario.

Temas relacionados

Linda Atach Zaga es historiadora de arte, artista y curadora mexicana. Desde 2010 es directora del Departamento de Exposiciones Temporales del Museo Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas