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Opinión

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La guerra de la leche

Sin razón aparente, el gobierno de Nicaragua intensificó los controles de sus fronteras. Para el tránsito de personas, por supuesto, pero también para la importación de alimentos y otros productos perecederos.

En el primer semestre del año, dos envíos de lácteos de la vecina Costa Rica -de las empresas Sigma y Pops fueron devueltos. Pero justo hace un mes, Dos Pinos, la lechera número uno en la nación tica, fue inhabilitada por las autoridades nicaragüenses y las importaciones de esos productos quedaron canceladas, hasta nuevo aviso.

A mediados de mayo, el Servicio de Salud Animal de Costa Rica había inspeccionado los embarques provenientes de dos procesadoras de Grupo Lala instaladas de Nicaragua, en los que identificó varias no conformidades de su sistema de procesamiento, por lo que negó el ingreso de esos productos.

La filial de la lechera de La Laguna en aquella nación ya había manifestado su intención de introducir sus productos al mercado costarricense, por lo que gestionó ante el Instituto de Proyección y Sanidad Agropecuaria de Nicaragua la supervisión. Las no conformidades se identificaron a nivel de finca y de centros de acopio, en las plantas de proceso y en el programa de residuos y buenas prácticas en el manejo de medicamentos veterinarios.

¿Revancha? El pasado 22 de junio, el IPSA nicaragüense decretó la suspensión de las importaciones de lácteos elaborados en Costa Rica, luego de hallar dos insectos en contenedores provenientes de Dos Ríos, la principal cooperativa lechera en territorio tico.

Alexander Mora, ministro de Comercio Exterior, dijo al portal de noticias crhoy.com que el cierre de las fronteras nicaragüenses a los productos de Dos Pinos obedecía a una revancha, por unas no conformidades de relevancia generadas en una inspección fitosanitaria.

La Cámara Nacional de Productores de Leche de Costa Rica pidió al gobierno de aquella nación garantizar la calidad e inocuidad de los productos lácteos que se comercian con Nicaragua. Hasta entonces, el conflicto entre ticos y nicaragüenses versaba sobre el cumplimiento de las condiciones y reglamentos que regulan la producción, industrialización y comercialización de lácteos en la región centroamericana. Ahora, Grupo Lala tendrá una injerencia directa en estas disputas, tras la formalización de su acuerdo estratégico con Florida Bebidas y Coopeleche, la cooperativa de lecheros asentada en San Ramón de Alajuela, Costa Rica.

Ayer, a través de una comunicación tripartita, quedó confirmado que el corporativo lagunero tomará el control de la producción en la planta de lácteos ubicada en San Ramón de la Alajuela. Y será entonces en territorio tico donde comenzará la expansión de Grupo Lala en Centroamérica.

Grupo Lala suma nueva infraestructura de producción y distribución, en su expansión por Centroamérica.

Florida Bebidas es un corporativo costarricense que participa en varios mercados con distintas marcas, entre ellas las de PepsiCo, y es dueña de Ducal y Kern’s, dos productos muy posicionados en la región. Su división cervecera es la más fuerte y le ha permitido armar una importante red logística. Y su principal accionista es Rodolfo Jiménez Borbón.

Por una vía distinta a la de las alianza estratégicas, Grupo Lala se convirtió en el principal acopiador de leche en Nicaragua, a la que llegó en diciembre del 2014, tras de adquirir Eskimo, una de las tres plantas procesadoras instaladas entonces, que envasa a Parmalat. Seis meses después, inauguraría su primera planta propia, en Tipitapa, con una inversión de 50 millones de dólares, de acuerdo con versiones de la prensa local.

El enero pasado, la firma mexicana adquirió La Perfecta, dejando a Centrolac como la única empresa de capital nicaragüense. La expansión de Lala, incontenible. Hace un mes, su directiva anunció una inversión de 125 millones de pesos para la ampliación de la fábrica de productos pasteurizados de Guadalajara, Jalisco, así como para la construcción de tres nuevos centros de distribución en la región. Con esta ampliación, la fábrica de productos pasteurizados aumenta en 30% su capacidad en México.

EFECTOS SECUNDARIOS

EFECTIVO. En las horas previas a la apertura del periodo extraordinario de sesiones, el dirigente del empresariado nacional, Juan Pablo Castañón, tuvo una discreta pero efectiva reunión con la senadora priista Cristina Díaz, en el restaurante de un hotel cercano al Senado. Y por la tarde, en un comedero de otro hotel de Polanco, tuvo un intenso intercambio de opiniones con el secretario de la Función Pública, Virgilio Andrade.

ALTA TENSIÓN. Con las reservas del caso, la presidenta interina del PRI, Carolina Monroy del Mazo, adelantó que antes de que concluya esta semana será publicada la convocatoria para designar al sustituto de Manlio Fabio Beltrones. La mexiquense volvió a agitar al avispero tricolor mientras corría la versión insistente de que Enrique Ochoa Reza, actual director de la CFE, buscaría los apoyos para conseguir tan ansiado cargo. Y también, en ciernes, estaría una rebelión de las bases partidistas ante una imposición. ¿Será?

alberto.aguirre@outlook.com

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