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Opinión

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La banca digital y la competencia

Una buena noticia tiene lugar en el sistema financiero mexicano, ya que Nu, la plataforma de servicios financieros digitales, de origen brasileño con operaciones en México y en Colombia, ha anunciado que ha solicitado una licencia bancaria en nuestro país. Nu actualmente opera con una licencia de Sofipo, con la cual ha logrado captar a millones de clientes, la mayoría no cubiertos o cubiertos sólo parcialmente por la banca tradicional, con servicios de crédito de ahorro. Una licencia bancaria le va a permitir ampliar los servicios que ofrece y atender mejor las necesidades de sus clientes actuales así como atraer a millones más que actualmente no cuentan con servicios de calidad.

La tecnología desarrollada y probada por muchos años, la mejor estructura de costos, el conocimiento de mercados similares y los instrumentos para el análisis de crédito basados en datos, le permiten ofrecer servicios, sin mayores riesgos, a nuevos sectores de la población, sin que tengan que acudir a una sucursal bancaria. En 2021, en México, existían solo 12 sucursales bancarias por cada 100,000 habitantes, mientras que el promedio para los países de la OCDE fue de 36. Además, el 97% de las sucursales bancarias se encuentra en las zonas urbanas, por lo que toma el doble de tiempo a una persona en una comunidad rural llegar a una sucursal. La fórmula 100% digital de Nu permite hacer crecer la oferta de servicios financieros sin necesidad de sucursales. Eso hace posible avanzar en el corto plazo en la inclusión financiera y reducir el uso de efectivo. Estos servicios, de ahorro, crédito en tarjeta y préstamos personales, fácilmente pueden escalar a otros, como micro seguros, créditos hipotecarios, autos o préstamos para emprendedores. La posibilidad de ahorrar de manera sencilla, con tasas mayores a la inflación, para personas con depósitos relativamente bajos, han permitido proteger, por primera vez, a las personas de los fenómenos como incremento de precios, ya que antes la banca tradicional no les ofrecía alternativas.

Actualmente la mayoría de la población en México cuenta con conectividad y acceso a distintos servicios digitales, ya que en el país existen 93.1 millones de usuarios de internet y 88.2 millones de usuarios de teléfonos celulares. Sin embargo, solamente poco menos de 50% de los adultos en México cuentan con una cuenta bancaria, uno de los niveles más bajos de América Latina, lo que explica el alto nivel de uso de efectivo del país. La vía digital permite ofrecer servicios a personas que viven en comunidades aisladas, a las que no tienen tiempo de ir a una sucursal, a la que tiene ingresos, pero no un trabajo formal, a los jóvenes acostumbrados acceder a los servicios por la vía digital.

Por eso el caso de Nu debe ser un precedente de que es posible crecer y evolucionar de forma sostenida en el mercado mexicano con servicios de banca digital a la población. El camino apenas empieza, por eso será importante observar qué posición toma la CNBV y la banca tradicional respecto de esta transición. Garantizar un procedimiento expedito es crucial para motivar a otras empresas de finanzas digitales a optar por licencias bancarias para ampliar su oferta de productos y cumplir así con el compromiso pendiente con la inclusión financiera.

Acelerar la inclusión financiera es posible. A eso ayuda que instituciones como Nu, con la tecnología y la experiencia pertinente para atender a millones de personas, cuenten con una licencia bancaria, pero se requiere también de políticas que faciliten la apertura de cuentas por la vía digital y las que permitan incrementar la oferta y reducir los costos de los mecanismos de pagos con tarjeta. En ese mercado la autoridad de competencia detecta problemas serios, que se refleja en mayores costos. La regulación en buena medida explica el mayor avance de los servicios financieros digitales en países como Colombia y Brasil. En el primero, por ejemplo, se autoriza a los operadores de información financiera a incorporar la mayor información posible sobre hábitos transaccionales e historial de pagos de las transacciones realizadas por los usuarios, con la finalidad de valuar de manera correcta su calidad crediticia.

El camino es facilitar la operación de bancos digitales que tienen la condiciones para avanzar rápidamente en inclusión financiera, lo que, en caso de instituciones como Nu, que representan certeza para los usuarios, y contribuyen a la estabilidad del sistema financiero. Estas instituciones finalmente van a ofrecer los productos que una proporción importante de la población requiere y que la banca tradicional no puede y no está interesada en proporcionar.

Twitter: @vidallerenas

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), cuenta con una Maestría en Política y Gestión Pública por la Universidad de Essex, Reino Unido y un Doctorado en Administración y Gerencia Pública por la Universidad de York

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