Lectura 3:00 min
Depreciación acelerada del peso contra el dólar presionaría la inflación en México
El Banco de México tendría que modificar su política monetaria en el corto plazo.
La reciente depreciación del peso, que ha alcanzado niveles de 18.50 pesos por dólar en tiempo récord, ha reavivado la incertidumbre sobre sus efectos directos en la estabilidad económica y el presupuesto de las familias.
Aunque el fenómeno incrementa los costos de vida que repercuten en la inflación e importación, analistas consultados señalan que existen sectores favorecidos.
De acuerdo con datos del Banco de México (Banxico), el peso mexicano cerró la jornada de este viernes en 18.4111 pesos por dól,ar una depreciación de 1.15% o 20.86 centavos, con lo que sumó su tercera jornada perdiendo terreno. Durante la jornada, la moneda alcanzó un nivel máximo de 18.5000 pesos por dólar y un mínimo de 18.3770 pesos por unidad.
En su comparación semanal, la moneda se depreció 1.36% y sumó su quinta semana perdiendo frente al dólar.
Desde su mínimo del año, alcanzado el 4 de septiembre a 16.8912 pesos por dólar, la divisa anota una depreciación de 9 por ciento.
En el presente año, el peso pierde 2.23% frente al dólar
De acuerdo con analistas el efecto más inmediato es la presión sobre la inflación.
Eduardo Ramos, analista de Mercados para VT Markets, comentó que, dado que muchos insumos clave, alimentos, combustibles y productos electrónicos se pagan en dólares, el mayor costo de importación se traslada de manera gradual a los precios finales, mermando el poder adquisitivo de los consumidores.
El analista independiente, Julián Fernández, consideró que afecta a los costos corporativos y deuda en dólares. “Para las empresas que dependen de materias primas importadas o que mantienen compromisos financieros en moneda extranjera, la depreciación implica un aumento considerable en sus costos operativos y financieros, lo que presiona sus márgenes de rentabilidad”.
Ambos coincidieron que partiendo de una inflación cercana al 3.4%, existe cierto colchón si el movimiento cambiario se da de forma ordenada.
"No obstante, si la depreciación se prolonga, se complica la desaceleración de la inflación y se limita el margen de maniobra del Banxico para seguir reduciendo las tasas de interés, manteniendo el costo del crédito elevado”, dijo Fernández.
Los sectores ganadores del ajuste cambiario
El movimiento del tipo de cambio no impacta a todos los actores por igual, los hogares que reciben recursos del extranjero, quienes sumaban más de un año perdiendo poder de compra, ven ahora un mayor rendimiento por cada dólar ingresado, aseveró Eduardo Ramos.
En el caso del sector externo y servicios, un peso más débil incrementa la competitividad de las empresas exportadoras, la industria manufacturera y el turismo internacional, ya que reciben más pesos por cada dólar que tienen, añadió.
En el corto plazo, el escenario prevé un tipo de cambio oscilando entre los 17.80 y 18.50 pesos por dólar hacia el cierre de año, marcado por episodios de volatilidad.
La trayectoria de la divisa estará sujeta a factores clave como la preservación de la disciplina fiscal y la continuidad del T-MEC, las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal (Fed) en relación con Banxico, el diferencial de tasas de interés y la percepción del riesgo país.
Los productos y servicos cotizandos en dólares se vuelven más caros para los consumidores con un peso depreciado.