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Cox Asset México perdió 20 millones de dólares hasta septiembre tras comprar Iberdrola México
Cox completó la adquisición de Iberdrola México el pasado 24 de abril, por lo que los estados financieros incorporan la aportación operativa de estos activos entre el 1 de mayo y el 30 de septiembre.
Cox Asset México registró unas pérdidas netas atribuidas de 20.6 millones de dólares en el periodo cerrado a 30 de septiembre de 2026, en unas cuentas que recogen cinco meses de actividad de los negocios adquiridos a Iberdrola en México, según la presentación de resultados de la compañía.
Cox completó la adquisición de Iberdrola México el pasado 24 de abril, por lo que los estados financieros incorporan la aportación operativa de estos activos entre el 1 de mayo y el 30 de septiembre. La sociedad no presenta cifras comparativas del ejercicio anterior, ya que se constituyó en noviembre de 2025 y no tenía operaciones en el periodo equivalente.
Los ingresos contabilizados ascendieron a 1,265,4 millones de dólares, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) se situó en 276.9 millones de dólares y el resultado neto de explotación (Ebit) alcanzó los 185.1 millones de dólares, tras unas amortizaciones de 91.8 millones de dólares.
El resultado financiero arrojó un saldo negativo de 163 millones de dólares, que la empresa vincula a los costes de financiación de la adquisición, incluidos los del crédito puente, los bonos y el préstamo a plazo.
De esta forma, el beneficio antes de impuestos se situó en 22.1 millones de dólares, si bien el gasto fiscal de 36 millones de dólares llevó el resultado neto consolidado a unas pérdidas de 13.9 millones de dólares, que se elevaron a 20.6 millones de dólares en términos atribuidos a la matriz.
El Ebitda ajustado proforma crece 15%
En paralelo, la compañía presentó información proforma de los nueve primeros meses del año, elaborada con fines ilustrativos para comparar la evolución de los negocios adquiridos e incorporar los ajustes asociados a la operación. Estas magnitudes no corresponden a los resultados consolidados efectivamente registrados por Cox Asset México.
Sobre esta base, el beneficio neto atribuido proforma, antes de los ajustes adicionales de gestión, se situó en 111.6 millones de dólares, frente a los 246.8 millones de dólares del mismo periodo de 2025. Una vez aplicados dichos ajustes, el resultado atribuido alcanzó los 213.4 millones de dólares, frente a los 209.5 millones de dólares del ejercicio precedente.
Por su parte, el Ebitda ajustado proforma aumentó un 15%, hasta los 493.5 millones de dólares. Los ajustes de 2026 excluyen un cargo de 111 millones de dólares vinculado a MIP, sin impacto en caja, y 34.4 millones de dólares por servicios corporativos y uso de marca, mientras que los del ejercicio anterior eliminan determinados efectos positivos extraordinarios y gastos corporativos.
Los ingresos proforma, incluidas las ventas al Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), ascendieron a 2,000.6 millones de dólares, frente a los 1,787.3 millones de dólares de un año antes. Excluidas esas ventas, la facturación comparable creció un 7%, hasta unos 1,325 millones de dólares, con un margen de Ebitda ajustado del 37%, dos puntos porcentuales más.
En el plano operativo, la producción propia de electricidad aumentó un 13%, hasta los 9.8 teravatios hora (TWh), con una disponibilidad de las instalaciones del 95,1%. La energía suministrada a clientes creció un 5%, hasta los 14.3 TWh, mientras que la tasa de renovación de contratos se situó en el 99% y la morosidad permaneció por debajo del 0.2%, según los datos de gestión de la empresa.
Emisión de híbridos por 715 millones
En materia financiera, Cox Asset México emitió en septiembre bonos híbridos perpetuos subordinados por 800 millones de dólares, cuyos fondos se destinaron a cancelar un préstamo de 733 millones de dólares. Los instrumentos se reconocieron como patrimonio neto por un importe de 782 millones de dólares, una vez descontados los costes de emisión.
Tras esta operación, el apalancamiento financiero neto comunicado por la compañía pasó de 4.3 veces el Ebitda ajustado de los últimos doce meses a cierre de junio a 2.6 veces en septiembre. La deuda financiera neta se situó en unos 1,756 millones de dólares, conforme a la definición utilizada por la empresa, que excluye los híbridos y los intereses devengados pendientes de pago e incluye el efectivo restringido al calcular la caja disponible para esta métrica.
El flujo de caja operativo contabilizado ascendió a 179.4 millones de dólares y la posición de efectivo, equivalentes y caja restringida alcanzó los 348 millones de dólares al cierre de septiembre. La compañía no afronta amortizaciones de sus bonos sénior hasta 2032.