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Ecoturismo en Costa Rica: naturaleza que genera valor
Costa Rica convierte su biodiversidad en una estrategia turística que une conservación, comunidades y experiencias de naturaleza, mientras apuesta por crecer con mayor valor y sostenibilidad.
El ecoturismo en Costa Rica dejó de ser sólo una forma de viajar para convertirse en una estrategia de desarrollo. El país protege más de una cuarta parte de su territorio y concentra cerca de 6% de la biodiversidad del planeta, una riqueza que ha colocado a la naturaleza en el centro de su modelo turístico.
En entrevista con El Economista, Óscar Saborío, director de Mercadeo del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), explica que el país comenzó a estructurar esta visión desde 1997, cuando decidió apostar por un modelo sostenible capaz de utilizar al turismo como herramienta de progreso social y bienestar para las comunidades.
Vamos a invitar a los visitantes a que conozcan este precioso país, pero que además genere bienestar para esas comunidades. La estrategia busca observar no sólo cuántos turistas llegan, sino cómo la actividad incide en los territorios y en quienes prestan servicios turísticos".
Una naturaleza que genera valor
Costa Rica ocupa una fracción mínima del territorio continental mundial, pero alberga una elevada concentración de especies. Ese patrimonio natural obliga, según Saborío, a ir más allá de una promoción genérica y entender qué busca cada viajero.
"El ICT trabaja con segmentos como naturaleza, aventura, gastronomía, bodas, deporte, reuniones y bienestar. La estrategia consiste en conocer mejor la demanda para conectar cada audiencia con experiencias específicas y distribuir los flujos turísticos hacia diferentes regiones", dijo Rafael Quesada, gerente del segmento MICE del ICT.
México ocupa un lugar relevante en ese mapa. Después de cinco años de una estrategia específica en el mercado mexicano, se convirtió en el tercer mercado más importante para Costa Rica, después de Estados Unidos y Canadá, de acuerdo con Quesada.
La diversidad territorial permite convertir esa estrategia en experiencias concretas. En el norte, el Parque Nacional Volcán Tenorio combina bosques húmedos tropicales y zonas montañosas que alcanzan hasta 1,800 metros. Río Celeste, senderos, miradores y fauna como tapires, osos hormigueros, perezosos y aves forman parte del recorrido.
La mariposa morfo, reconocible por sus intensos tonos azules, forma parte de la riqueza natural que distingue a los bosques de Costa Rica.
De los quetzales a Corcovado
En San Gerardo de Dota, en la región de Los Santos, el bosque nuboso cambia el ritmo del viaje. La zona es reconocida por la observación del quetzal y otras especies de aves, además de las caminatas junto al río Savegre, cascadas y recorridos por el Parque Nacional Los Quetzales.
El quetzal habita los bosques nubosos de Costa Rica y es una de las especies más buscadas por los viajeros observadores de aves.
Hacia el Pacífico Central, el Parque Nacional Carara reúne distintos ecosistemas y es uno de los sitios asociados con la observación de la guacamaya roja. Su sendero universal de 1.2 kilómetros suma además un componente de accesibilidad a la experiencia de la naturaleza.
Más al sur, Corcovado lleva la inmersión a otro nivel. Bosques, ríos, playas y una amplia diversidad de fauna convierten esta región en uno de los escenarios que mejor explican el posicionamiento de Costa Rica alrededor de la conservación.
Pero proteger la biodiversidad también implica administrar la demanda. Para Saborío, el objetivo ya no puede limitarse a incrementar el número de visitantes.
Crecer con valor
Los representantes del ICT insistieron en que el nuevo desafío es “crecer con valor”:
- Identificar la capacidad de los destinos
- Especializar la oferta
- Procurar que los beneficios económicos lleguen a más regiones y comunidades
Para lograrlo, el ICT desarrolla una arquitectura y gobernanza de datos que permitirá relacionar las acciones de promoción con indicadores como demanda, divisas, distribución territorial y efectos ambientales y socioeconómicos. El objetivo es respaldar la sostenibilidad con evidencia.
Saborío plantea incluso la posibilidad de utilizar inteligencia artificial sobre repositorios propios de información turística para consultar datos y mejorar la toma de decisiones. El cambio supone pasar de promocionar un destino a gestionar con mayor precisión quién viaja, dónde se mueve y qué valor genera.
Para el visitante, esa estrategia se materializa en senderismo, observación de aves, rafting en el río Pacuare, surf, volcanes, aguas termales, recorridos por bosques, experiencias rurales y contacto con comunidades.
Costa Rica busca que el turista regrese, pero también que explore más, conozca nuevos territorios y distribuya su gasto. "En ese modelo, el ecoturismo en Costa Rica conecta conservación y economía local bajo una premisa: la naturaleza puede generar valor sin dejar de protegerse", dijo Saborío.
Actividades para realizar en Costa Rica
- Senderismo en parques nacionales y bosques nubosos.
- Recorrer Río Celeste y el Parque Nacional Volcán Tenorio.
- Observar quetzales en San Gerardo de Dota.
- Avistar guacamayas rojas en el Parque Nacional Carara.
- Explorar la biodiversidad de Corcovado.
- Practicar rafting en el río Pacuare.
- Surfear en las playas del Pacífico.
- Observar fauna y aves.
- Visitar volcanes y cascadas.
- Disfrutar aguas termales en la zona de Arenal.
- Realizar recorridos de naturaleza y turismo rural.
- Conocer comunidades y experiencias gastronómicas locales.