Lectura 6:00 min
UE vuelve a pedir kits de emergencia para 72 horas; plantea enseñar a niños cómo actuar ante crisis
La Comisión Europea presenta cuatro guías para mejorar los sistemas de alerta y adaptar las evacuaciones a personas con discapacidad.
Diferentes utensilios que conforman un kit de supervivencia, a 28 de marzo de 2025, en Madrid (España).
La Comisión Europea ha presentado este martes nuevas recomendaciones para que los ciudadanos puedan valerse por sí mismos durante las primeras 72 horas de una emergencia, con medidas que incluyen las ya conocidas mochilas con suministros básicos, la enseñanza desde las escuelas de cómo actuar ante catástrofes y la adaptación de los sistemas de alerta y los planes de evacuación a las personas con discapacidad, ante posibles guerras, apagones y desastres naturales.
Así lo anunció la comisaria europea de Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, durante la inauguración del noveno Foro Europeo de Protección Civil, celebrado en Bruselas, donde presentó cuatro nuevas guías destinadas a ayudar a las autoridades a preparar a los ciudadanos para afrontar situaciones de emergencia, especialmente durante los tres primeros días, mientras se movilizan los servicios de asistencia.
Te puede interesar
"Cuando ocurre un desastre, las primeras horas pueden ser cruciales. Todos los europeos deberían saber qué hacer, cómo proteger a su familia y cómo ayudar a los demás", señaló Lahbib, que ha defendido que la preparación ante emergencias debe comenzar "en nuestros hogares, en nuestras escuelas, en nuestras comunidades".
La primera de las guías se centra en garantizar una sugerencia que la Comisión ya trasladó en 2025, y es que los ciudadanos puedan cubrir sus necesidades básicas durante las primeras 72 horas de una crisis mediante la preparación de kits y mochilas de emergencia con suministros esenciales que permitan a las familias mantenerse durante ese periodo mientras llega la ayuda.
Esa autonomía mínima de tres días ante una emergencia debe incluir, recordó la Comisión, reservas de agua potable, alimentos, medicamentos y otros productos esenciales.
También plantea disponer de mochilas preparadas para una evacuación rápida, elaborar planes familiares de emergencia y adquirir habilidades prácticas, como prestar primeros auxilios o cocinar sin electricidad.
Enseñar a los niños a actuar ante una crisis
Las nuevas directrices también contemplan introducir la preparación ante emergencias en las escuelas, mediante formación específica para los profesores y actividades que enseñen a los menores cómo actuar ante situaciones de peligro. "Saber qué hacer cuando suenan las sirenas debería ser tan natural como aprender a nadar", defendió la comisaria, que ha apostado por enseñar a los niños a estar "preparados y no asustados".
Para ello, el Ejecutivo comunitario recomienda formar al profesorado e integrar estos contenidos en las actividades escolares habituales, mediante ejercicios prácticos y enseñanzas adaptadas a cada edad, sin necesidad de crear una nueva asignatura y procurando que la preparación ante catástrofes no genere miedo o ansiedad entre los alumnos.
Otra de las novedades desarrolladas en las guías es la necesidad de adaptar la preparación ante emergencias a las personas con discapacidad, mediante sistemas de alerta accesibles, procedimientos de evacuación específicos y refugios y medios de transporte que tengan en cuenta sus necesidades.
Bruselas plantea también promover planes individuales de emergencia que contemplen posibles necesidades de asistencia, medicación o dispositivos de apoyo, así como reforzar la formación de los equipos de primera intervención para garantizar que nadie quede excluido de la respuesta ante una catástrofe.
La cuarta y última guía se centra en mejorar la comunicación de riesgos, con recomendaciones para que las autoridades proporcionen información "clara, comprensible y accesible antes, durante y después de las emergencias", utilizando diferentes canales y combatiendo la difusión de informaciones falsas que puedan dificultar la respuesta de la población.
Estas recomendaciones, que no tienen carácter vinculante, forman parte de la Estrategia Europea de Preparación ante Emergencias, adoptada en marzo de 2025, y recogen ejemplos de buenas prácticas de distintos Estados miembro y otros países, con el objetivo de fomentar una cultura de prevención y preparación en toda Europa.
"Queremos estar alerta, no alarmados; preparados, no asustados", resumió Lahbib, que ha insistido en que la preparación ante emergencias "comienza en cada hogar europeo" y que cada ciudadano constituye "un eslabón de la cadena" de respuesta frente a las crisis.
Europa debe prepararse para "lo peor"
Durante su intervención, la responsable europea ha advertido de que el continente se enfrenta a amenazas cada vez más complejas, desde fenómenos meteorológicos extremos hasta ciberataques, sabotajes y posibles conflictos armados, por lo que ha defendido la necesidad de anticiparse a escenarios que hasta hace pocos años parecían impensables.
"No estamos en guerra, pero tampoco estamos en paz. Vivimos en una peligrosa zona gris, y esa zona gris puede volverse roja en un abrir y cerrar de ojos", alertó Lahbib, que insistió en que la Unión Europea debe estar preparada para "lo peor, incluido un conflicto armado en Europa".
En este contexto, ha recordado el apagón que afectó a millones de personas en España y Portugal, obligando a los hospitales a recurrir a generadores eléctricos, como ejemplo de cómo una emergencia puede extenderse rápidamente a distintos sectores. "Una crisis puede saltar de un sector a otro y una crisis puede desencadenar otra", ha lamentado.
La comisaria también ha señalado que el Mecanismo de Protección Civil de la UE se activó más de 60 veces durante el último año, una cifra diez veces superior a la registrada en sus primeros años de funcionamiento, lo que, a su juicio, demuestra hasta qué punto ha cambiado el escenario de riesgos al que se enfrenta Europa.
Por ello, ha reclamado "una financiación sólida" en el próximo presupuesto de la UE, reivindicando que la solidaridad europea "es más que una promesa" y "debe estar presente cuando la gente la necesite". "Eso es lo que esperan nuestros ciudadanos", sentenció.
Un día europeo para la preparación
Por otro lado, Lahbib ha anunciado que propondrá a los Estados miembro y al Parlamento Europeo instaurar el 23 de octubre como Día Europeo de la Preparación, con la intención de celebrar su primera edición en 2027 y concienciar a los ciudadanos sobre la importancia de anticiparse a las emergencias.
"Me enorgullece anunciar que propondré al Consejo (los gobiernos) y al Parlamento la creación de un Día de la Preparación de la UE, que se celebrará cada 23 de octubre, fecha en que nació nuestro Mecanismo de Protección Civil (...) Un cumpleaños también es un buen momento para mirar hacia adelante y escribir juntos el próximo capítulo", dijo.
Lahbib concluyó su intervención dibujando la imagen de una Europa "dentro de 25 años" en la que tener una bolsa de emergencia junto a la puerta de casa sea "tan normal como llevar un botiquín de primeros auxilios en el coche", en la que "todos los niños sepan qué hacer cuando suenan las sirenas" y los ayuntamientos sepan "a quién llamar" ante una catástrofe, y donde, cuando "suba el agua o arda el bosque, la ayuda cruce la frontera sin un segundo de vacilación".