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Geopolítica

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Costa Rica se rinde ante el populismo

Laura Fernández arrasa en las elecciones presidenciales y promete seguir el camino de Rodrigo Chaves; buscará concentrar el poder.

Laura Fernández, presidenta electa de Costa Rica en una conferencia de prensa ayer en el hotel Marriot en San José. foto: afp

San José. Laura Fernández será la próxima presidenta de Costa Rica impulsando un mandato populista establecido por su predecesor, que incluye promesas de reformas constitucionales y la suspensión de libertades civiles para combatir la delincuencia en un momento en que la violencia relacionada con las drogas está aumentando.

De 39 años, Fernández, quien obtuvo un 49% de los votos, casi 10 puntos arriba de lo que necesitaba para no ir a segunda ronda, es la heredera política del presidente Rodrigo Chaves, también admirador de Bukele y en cuyo gobierno dirigió dos ministerios.

Ferviente partidaria de Chaves, pasó a ser su jefa de gabinete antes de lanzar su propia campaña presidencial.

La diputada Pilar Cisneros, que lidera la facción del Gobierno en el Congreso y es considerada una figura clave en el ascenso al poder de Chaves, dijo que un grupo de unas 10 personas cercanas al mandatario, incluido él, eligieron personalmente a Fernández.

"Pocas personas conocen el Estado como ella, sabe dónde están los nudos", dijo.

Conocida por su estilo teatral al hablar y su gusto por el baile, que a menudo mostró en los mítines de campaña, Fernández nació en Esparza, en la provincia costera de Puntarenas, y creció en la capital, San José.

Está casada, tiene una hija pequeña y es una católica conservadora con un fuerte mensaje familiar, lo que le ha ayudado a atraer el apoyo de los crecientes grupos evangélicos del país.

"El mandato que me da el pueblo soberano es claro, el cambio será profundo e irreversible", dijo Fernández ayer, quien prometió resolver la crisis de seguridad.

"Una mala copia"

En campaña propuso destituir a los magistrados que fallen en la evaluación de sus resultados.

Nacida en Puntarenas, puerto del Pacífico golpeado por el narcotráfico, Fernández es tan incondicional a Chaves que sus rivales afirman que él tendrá el poder. Ella no descarta incorporarlo en su gobierno.

Según las proyecciones del Congreso, la oficialista lograría una treintena de 57 escaños, una mayoría que no le alcanza para hacer cambios en el poder judicial, al que el gobierno culpa del aumento de la violencia.

Tampoco para reformar la norma constitucional que obliga a Chaves a esperar dos periodos de cuatro años para volver a postularse. Sin embargo, no se descartan alianzas en el Congreso que lo permitan.

Chaves es sarcástico y su discípula adoptó el estilo. "Su tono es grosero y populista, una mala copia del presidente", la describió la exmandataria Chinchilla.

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