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El verano que pone a prueba a Norteamérica: Consolidar ventaja competitiva del T-MEC, el gran reto
La revisión del T-MEC entra a su fase crítica en un entorno más proteccionista. México mantiene ventajas competitivas, pero la incertidumbre ya pesa sobre inversión y crecimiento.
La presidenta Claudia Sheinbaum recibió a empresarios de Estados Unidos para mantener acuerdos institucionales.
La revisión del T-MEC entró en su fase más delicada en este verano del año 2026. En medio de una negociación que avanza, el escenario base para el mercado ya no es una ruptura del acuerdo comercial, sino una negociación más larga dentro de un entorno global más proteccionista.
Aunque México mantiene ventajas competitivas clave dentro de Norteamérica, la incertidumbre ya comenzó a reflejarse en inversión, crecimiento y decisiones corporativas.
Después de tres rondas de negociación, el balance muestra avances en sectores estratégicos como automotriz, acero y agroindustria, pero persisten diferencias en temas sensibles relacionados con reglas de origen, energía, solución de controversias y política comercial.
Para Felipe Juncal, economista de Citi México, la principal fuente de incertidumbre no radica en una eventual ruptura del acuerdo, sino en la postura negociadora de Estados Unidos.
Considera que Washington está elevando deliberadamente la presión para ganar margen de negociación y extender los tiempos sin modificar la arquitectura central del tratado.
En su opinión, este posicionamiento podría mantener abiertas las negociaciones más allá del 1 de julio.
La incertidumbre ya comienza a tener costos visibles
Para Gerónimo Ugarte Beldwell, economista en jefe de Valmex Casa de Bolsa, México mantiene su atractivo estructural como destino de inversión, pero las empresas han optado por una postura de cautela mientras esperan mayor claridad sobre el marco comercial que regirá a Norteamérica.
De acuerdo con Alberto Quiroz, analista de Integralia, durante el primer trimestre del 2026 los anuncios de inversión cayeron casi 80% respecto del mismo periodo del año anterior.
Incluso frente a 2023, el año de mayor euforia por el nearshoring, los nuevos anuncios muestran una desaceleración importante. Sin embargo, el fenómeno no se ha detenido.
Para Citi, el potencial de inversión en México permanece intacto, particularmente por la relocalización de cadenas de suministro. Sin embargo, Salomón Amkie, director de banca corporativa, ha subrayado que reglas claras, certidumbre regulatoria y avances en infraestructura siguen siendo factores decisivos para materializar nuevas inversiones.
Entre los factores que podrían fortalecer la confianza hacia la segunda mitad del año, analistas destacan proyectos de infraestructura y energía, particularmente en electricidad, como señales clave para incentivar mayor participación privada.
Pamela Díaz Loubet, economista de BNP Paribas dijo que el verdadero cambio estructural es que México ya no negocia en el mismo entorno comercial de hace cinco años.
“Ya no estamos buscando una renovación limpia del acuerdo, sino la permanencia del tratado dentro de un régimen arancelario mucho más amplio”, explicó.
El T-MEC permanece como ancla de la integración regional pero la certidumbre dependerá de las nuevas reglas que logren acordarse.