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Norteamérica pierde frente a China en ensamble de autos
El Consejo de Política Automotriz Estadounidense destacó el impacto de las tarifas de la Sección 232, las restricciones de proveeduría china y el endurecimiento de las reglas de origen del T-MEC.
Norteamérica ha perdido competitividad frente a China en la industria automotriz y se espera que mantenga ese retroceso en todo 2026, advirtió el Consejo de Política Automotriz Estadounidense (AAPC), conformado por Ford, General Motors y Stellantis.
El AAPC destacó las afectaciones causadas por los aranceles de la Sección 232, las mayores restricciones de proveeduría china frente a otros competidores y el endurecimiento de las reglas de origen en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Para el AAPC, resulta preocupante el descenso en las exportaciones de vehículos ligeros desde Estados Unidos. En 2025, el volumen se situó en apenas 1.3 millones de unidades, cifra inferior a los 1.7 millones registrados hace dos años.
De mantenerse las tendencias actuales, agregó, se prevé que esas exportaciones caigan otro 12% para 2026, hasta 1.2 millones de unidades, un nivel apenas superior al registrado en el punto álgido de la Gran Recesión.
Según la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA), los tres países de Norteamérica produjeron 18.7 millones de vehículos en 2025, una caída interanual de 2.1%, mientras que la producción de China fue de 34.5 millones de unidades, un alza de 10.4 por ciento.
Alineación con el T-MEC
El AAPC planteó primeramente a la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos que las prioridades políticas y las acciones comerciales deben alinearse con el T-MEC para restaurar la certidumbre en la industria automotriz.
En segundo lugar, antes de actualizar las reglas de origen del T-MEC, recomendó realizar un análisis exhaustivo que permita establecer un cronograma de implementación gradual y viable.
Asimismo, el AAPC advirtió que los recientes acuerdos comerciales con la Unión Europea, Japón y el Reino Unido han mermado los beneficios de realizar las inversiones necesarias para cumplir con las reglas del valor de contenido regional del T-MEC, ya que los vehículos importados de esos países están sujetos a un arancel de 15% o menos, sin requisitos de contenido estadounidense ni restricciones al contenido proveniente de China.