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Inquietan a EU déficit y ventajas a Pemex y CFE, de cara a revisión del T-MEC
En su agenda 2026, el brazo comercial de la Casa Blanca afirmó que la revisión del acuerdo debe fortalecer las reglas de origen y normar la inversión proveniente de economías de no mercado.
En el 2024 el Congreso mexicano aprobó una reforma constitucional que estableció que las empresas energéticas estatales no se consideran monopolios, por lo que no les aplica la misma regulación antimonopolios que a los privados. Jamieson Greer, representante comercial de la Casa Blanca.
De cara a la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) este 2026, el gobierno de Estados Unidos ve con preocupación el aumento de su déficit comercial con México y las políticas que el país ha adoptado para favorecer a sus empresas energéticas.
Así está consignado en la Agenda de Política Comercial 2026 y en el Informe Anual 2025 del Presidente de los Estados Unidos sobre el Programa de Acuerdos Comerciales, publicado esta semana por la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR, por su sigla en inglés).
El documento recoge las acciones comerciales que el gobierno estadounidense planea llevar a cabo este 2026, guiado por el principio de “Estados Unidos Primero”.
En esta agenda figura la revisión del T-MEC, acuerdo negociado por Estado Unidos en el primer mandato del presidente estadounidense Donald Trump.
Sobre este instrumento, la USTR refiere que “fue un paso importante para reequilibrar nuestras relaciones económicas con México y Canadá, pero muchos problemas requieren solución”.
Y ejemplificó seis preocupaciones, de las cuales tres involucran a México, dos a Canadá y una, a ambos países.
La primera tiene que ver con los déficits comerciales de Washington con sus socios comerciales, que se han mantenido al alza a pesar de que Estados Unidos esperaba reducirlos con la implementación del T-MEC.
“Estados Unidos no sólo sigue teniendo grandes déficits comerciales con México y Canadá, sino que esos déficits también han aumentado desde la entrada en vigor del T-MEC”, dijo.
En el 2025, por ejemplo, el déficit con México creció en el 2025 14.6% a un nivel récord de 196,913 millones de dólares, casi el triple del saldo prevaleciente en el 2017, que Trump en su momento citó como referencia para impulsar la renegociación del TLCAN.
El documento de la USTR no plantea medidas concretas para reducir el déficit con México, pero es una preocupación que volvió a tomar fuerza el año pasado y estuvo presente en las conversaciones comerciales bilaterales.
Inquieta energía
La segunda inquietud planteada por la USTR tiene que ver con la política energética mexicana, que considera indebidamente ventajosa para las empresas estatales mexicanas.
“México ha adoptado una serie de medidas preferenciales para beneficiar a sus empresas ‘campeonas nacionales’ en sus sectores energético y minero, en particular en lo que respecta al petróleo, el gas y la electricidad, en detrimento de los inversionistas estadounidenses”, dijo.
En el 2024 el Congreso mexicano aprobó una reforma constitucional en materia de industrias estratégicas que estableció que las empresas estatales de electricidad y petróleo (CFE y Pemex) no serán consideradas monopolios, por lo que no les aplica la misma regulación antimonopolios que a los privados.
La USTR consideró que México “ha socavado su clima general de inversión”. Además, aseveró que el país mantiene leyes laborales inadecuadas, mismas que ofrecen una “escasa protección”, lo que perjudica a los trabajadores estadounidenses.
La USTR afirmó lo anterior a pesar de que en su Informe Anual 2025 cita el mecanismo laboral de repuesta rápida –que permite a los trabajadores en México denunciar violaciones a la libertad sindical bajo el T-MEC– como un ejemplo de cómo el acuerdo comercial empareja la competencia laboral entre los dos países.
En cuanto a Canadá, el gobierno estadounidense acusó que este país sigue manteniendo políticas que violan sus compromisos de acceso al mercado de productos lácteos bajo el T-MEC.
Inversión china, en la mira
La USTR dijo también que la revisión del T-MEC debe abordar “desafíos urgentes como el aumento de la inversión de empresas domiciliadas en economías de no mercado en la región y los efectos del exceso de capacidad industrial en las tres economías”.
Cabe recordar que China es frecuentemente considerada como una economía de no mercado, debido a la notable participación del estado chino en su ecosistema empresarial.
Al respecto, el presidente Trump a expresado su rechazo en repetidas ocasiones a la posibilidad de que las empresas chinas utilicen a filiales en México o Canadá para triangular productos al mercado estadounidense.
La USTR dijo que El T-MEC también deberá fortalecer las normas de origen en sectores clave e incluir medidas efectivas contra el transbordo y la deslocalización.
“Estos temas son cruciales según la Estrategia de Seguridad Nacional y la Estrategia de Defensa Nacional. El hemisferio occidental es de suma importancia para la seguridad económica y nacional de Estados Unidos, y esto comienza con México y Canadá”, aseveró la USTR.