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Obra pública sería la primera en resentir "ajuste de shock" de Milei
Se calcula que desde el 10 de diciembre quedarán paralizados 3,005 proyectos de infraestructura en todo el país, debido a la reducción del gasto que emprenderá el presidente electo Javier Milei; 250,000 empleos se verán afectados.
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"No hay plata. Lo deben entender, no hay más plata". La frase que impartió el presidente electo de Argentina Javier Milei fue tajante y en el caso de la obra pública ya se empezó a ejecutar: implicará desde el 10 de diciembre la paralización de un total de 3,005 proyectos de infraestructura en todo el país.
En el equipo de Milei destacaron a El Cronista que el presidente electo se mantendrá "muy firme" en este punto y que "no le temblará la mano". El mismo Milei explicó públicamente que para crecer, salir de una hiperinflación y recortar el gasto se deberá frenar, entre otras cosas, las obras que impliquen gastos de fondos a futuro.
El designado ministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro se reunirá hoy con el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis para ordenar la transición. Allí se pasará revista de todos los temas, pero en el equipo de Milei ya adelantaron que el mensaje será el mismo: la obra pública en ejecución o los proyectos hacia futuro se frenarán hasta tanto se recupere la economía.
A la vez, en los diálogos que mantuvo Milei con Ferraro se reafirmó la idea de que sólo si hay apoyo pleno del sector privado podrían activarse algunas obras de infraestructura. En caso contrario, el Estado que viene no contempla un dispendio de fondos para obra pública.
El resultado concreto de esta decisión de Milei implicará que las 2,329 obras en ejecución y los 676 proyectos a futuro se paralizarán por completo. La mayor parte de esas obras están concentradas en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Río Negro, Neuquén, Chaco y Tucumán.
Allegados a Katopodis dijeron a El Cronista que esta parálisis de obras ya comenzó con el giro de telegramas de despidos y anuncios de finalización de obras el día después del balotaje en muchos puntos del país. En el Ministerio de Obras Públicas calculan que habrá unos 250,000 empleos que se verán afectados directamente por esa parálisis de la obra pública.
Equilibrio fiscal
Otro de los problemas al que se enfrentará el nuevo gobierno argentino es el cumplimiento de deuda con el FMI. El resultado primario base caja acumula un déficit equivalente al 1.6% del PBI entre enero y octubre, según los datos que difundió el Ministerio de Economía este martes.
El rojo fiscal del mes pasado ratificó que la meta de 1.9% del PBI del programa con el FMI se vuelve imposible de cumplir. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), requería un ajuste del gasto público del 15% anual real en los dos meses que quedan.
La cuenta, también, pone en perspectiva la magnitud del “ajuste de shock" que quiere hacer el presidente electo Javier Milei desde el 10 de diciembre, para llegar al equilibrio fiscal en el corto plazo. Según la consultora Eco Go, el hachazo se concentraría en la obra pública (1.8% del PBI) y las transferencias extra coparticipación a las provincias (0.7% del PIB).
Son un conjunto de partidas presupuestarias que no están indexadas como las que concentran la mayor parte del gasto primario, como las jubilaciones y pensiones, las asignaciones, los programas sociales y, por la paritaria, los salarios del sector público.
En octubre, el déficit primario aumentó 5.4% real. Los ingresos totales cayeron 2.3%, mientras que el gasto se redujo en 1.7% anual. La baja más pronunciada del gasto público se interrumpió luego de las PASO.
Sin embargo, partidas presupuestarias pesadas, como subsidios energéticos, asignaciones familiares y AUH cayeron, en términos reales, 53.9%, 40.7% y 27.3%, según IARAF. A la poda de subsidios le siguió el impacto de la inflación sobre los ingresos que ajustan por ley de movilidad.