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Agua, sujeta a oferta y demanda: CEESP
El organismo empresarial sugirió que se garantice el acceso al líquido a las familias de menores recursos, pero que a partir de cierta cantidad se cobre una tarifa incremental.
El CEESP indicó que reducir su desperdicio, el agua debe tratarse como un bien económico sujeto a las leyes de la oferta y la demanda, con una estructura de precios que refleje el costo real de proveerla.
Para evitar que este aumento de precios afecte a las familias de menores recursos, propuso que todos tengan acceso a una cantidad indispensable de agua a precios subsidiados, pero a partir de cierto volumen se cobraría bajo una tarifa incremental en función del consumo.
Ello debe ir acompañado de otras políticas públicas, como campañas de concientización sobre un uso sustentable del agua, sugirió el organismo en su publicación semanal "Análisis económico ejecutivo".
Se ha desincentivado el uso eficiente del agua por políticas públicas erróneas como subsidios al consumo de agua que son regresivos e inhiben que la población valore adecuadamente este recurso; inversión insuficiente en infraestructura; operación ineficiente y una falta de cultura de pago por el recurso.
El CEESP señala que uno de los problemas más graves en el consumo de agua en México es su bajo aprovechamiento real.
La ineficiencia con la cual se consume da lugar a que en promedio se desperdicie 55% del total del agua que se utiliza en el sector de la agricultura y 43% de la que se extrae para uso urbano.
Por eso es urgente implementar políticas públicas que realmente garanticen un uso sustentable del recurso, considera el organismo dependiente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
En primer lugar, planteó, es indispensable tratar el agua como un bien económico sujeto a las leyes de la oferta y la demanda para reducir su excesivo desperdicio. El agua siempre ha estado subsidiada, lo que ignora los importantes costos de reunirla, purificarla, almacenarla, transportarla y distribuirla.
Por lo tanto, la mejor forma para reducir el desperdicio y aumentar la infraestructura y cobertura es mediante una estructura de precios que mejor refleje el costo real de proveer agua.
Por otro lado, para evitar que este aumento de precios afecte a las familias de menores recursos (que muchas veces ni siquiera tienen acceso regular a ella), se puede aplicar un esquema de servicio universal de agua.
En este esquema todos tendrían acceso a una cantidad indispensable de agua a precios subsidiados pero a partir de cierto volumen se cobraría bajo una tarifa incremental en función del consumo.
Además, de políticas de planeación urbana; de renovación tecnológica del campo, que permita hacer un uso eficiente del agua; de conservación de mantos acuíferos y de protección al medio ambiente, entre otras.