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Un informe de Brookings propone un plan general para reducir el balance de la Fed
La Fed volvió a comprar bonos en grandes cantidades durante la pandemia y, en conjunto, esas compras hicieron que las tenencias totales del banco central pasaran de poco menos de un billón de dólares a un máximo de 9 billones en el 2022.
La Reserva Federal (Fed) puede reducir sustancialmente su balance si revisa su conjunto de herramientas de control de tasas para proporcionar liquidez a demanda, siempre que esas modificaciones se realicen junto con cambios normativos que permitan a los bancos mantener niveles más bajos de efectivo disponible, de acuerdo con un nuevo estudio publicado por la Brookings Institution.
La lista de cambios propuesta permitiría a la Fed reducir sus activos totales desde 6.8 billones de dólares actuales hasta alrededor de 4.5 billones, con una disminución del nivel propuesto de reservas en el sistema financiero desde unos 3 billones de dólares hasta 1 billón, según escribió Chris Hughes, investigador no residente del Centro Hutchins de Política Fiscal y Monetaria de este think tank.
El artículo sostiene que ahora es el momento de plantearse un cambio audaz, dado que el nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, quiere reducir el balance de la Fed y ha creado un grupo de trabajo para estudiar formas de lograrlo.
“Las oportunidades para reestructurar los sistemas operativos de la Fed no se presentan a menudo”, escribió Hughes, y añadió: “No se debe desperdiciar este momento”.
De llevarse a cabo, “la huella de la Fed como porcentaje del PIB sería menor que en cualquier otro momento desde el 2008, y los intereses pagados se reducirían en aproximadamente dos tercios”, escribió Hughes, aludiendo a los costos por intereses de la Fed en su balance, que han llevado al banco central de Estados Unidos a un periodo sin precedentes de pérdidas.
¿De “abundantes” a “elásticas”?
La clave para que esto sea posible pasa por abandonar el actual sistema de la Fed de las denominadas “reservas abundantes”, cuyo objetivo es mantener el sistema financiero inundado de grandes cantidades de efectivo, y en el que el control de las tasas a corto plazo se lleva a cabo mediante un complejo conjunto de herramientas y oleadas periódicas de compra de bonos por parte del banco central.
El nuevo sistema se denominaría “reservas elásticas” y respondería mejor a la demanda de efectivo del mercado, escribió Hughes.
El sistema de reservas abundantes se desarrolló a lo largo de los años tras la crisis financiera mundial, que se desencadenó hace casi 20 años. La apuesta de la Fed por unas tasas de interés cercanas a cero la llevó entonces a comprar grandes cantidades de bonos para proporcionar estímulo económico y estabilizar los mercados.
La Fed volvió a comprar bonos en grandes cantidades durante la pandemia del Covid-19 y, en conjunto, esas compras hicieron que las tenencias totales del banco central pasaran de poco menos de un billón de dólares a un máximo de 9 billones en el 2022, antes de que el banco central comenzara a reducir de forma pasiva sus tenencias de bonos.
Para muchos responsables del banco central los niveles de activos en poder de la Fed son elevados. Pero, varios expertos consideran que los bancos con abundante liquidez están mejor preparados para hacer frente a las dificultades financieras cuando estas surgen.
El sistema “ha demostrado ser muy eficaz a la hora de controlar las tasas de interés y respaldar el buen funcionamiento de los principales mercados financieros”, afirmó el 22 de septiembre John Williams, presidente de la Fed de Nueva York.
Hughes también señaló que espera que el grupo de trabajo sobre el balance de la Fed “elabore un plan concreto” para reducir las tenencias de la Fed y no se limite a presentar una lista de opciones.