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Economía

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“Inflación y peso estable hacen más probable un recorte de tasas en México”

La fortaleza del peso limita el traslado de presiones cambiarias hacia los precios de las mercancías, señalan analistas económicos.

 FOTO EE ARCHIVO

La nueva moderación que mostró la inflación en julio y la estabilidad que mantiene el peso, refuerzan la expectativa de que es más probable esperar un recorte en la tasa de México hacia adelante que un alza, coincidieron analistas de XP Investment y Goldman Sachs.

Esta previsión también incorpora el sesgo de los miembros de la Junta de Gobierno que otorgan un peso importante en su decisión, a la holgura en la brecha del producto.

Descartan que la eventualidad de un aumento de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos pueda conducir a Banco de México a replicar el movimiento, aunque el diferencial de tasas siga estrechándose, coincidieron especialistas.

El diferencial con la Fed se encuentra en un nivel históricamente estrecho, entre 275 y 300 puntos, lo que sí aumenta la sensibilidad del mercado frente a posibles choques externos, admitieron.

El estratega de inversión para América Latina, Marco Oviedo, consideró que para la Junta de Gobierno no representaría un problema mientras el mercado cambiario conserve la estabilidad.

“El tema no es el spread por sí mismo, sino lo que implica para variables como el tipo de cambio”, explicó.

Y el comportamiento del peso, que se ha mantenido alrededor de 17.20 unidades por dólar le da margen de maniobra a Banxico para esperar antes de realizar nuevos ajustes, destacó.

Aparte, el economista para América Latina en Goldman Sachs, Alberto Ramos, admitió que el Banco de México enfrentaría disyuntivas de política debido al estrecho diferencial, si el Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed subiera las tasas.

Ramos también estima que “el umbral para seguir a la Reserva Federal y subir tasas es elevado, salvo que surjan presiones importantes en el mercado cambiario”.

El peso fortachón

El estratega de inversión de XP, Marco Oviedo sostuvo que la fortaleza del peso limita el traslado de presiones cambiarias hacia los precios de las mercancías. Incluso con un tipo de cambio cercano a 18 pesos por dólar, estimó que la inflación de mercancías seguiría relativamente contenida.

Además, señaló que las exportaciones vinculadas a la infraestructura de Inteligencia Artificial mantienen un crecimiento muy elevado y están dando soporte a la balanza comercial.

Eso también reduce la dependencia de flujos financieros atraídos únicamente por el diferencial de tasas para financiar la economía mexicana.

“Hoy ese no es el problema. La balanza comercial está recibiendo apoyo por las exportaciones relacionadas con Inteligencia Artificial."

Desde su perspectiva, al disminuir la preocupación por el diferencial de tasas, la Junta de Gobierno puede enfocarse más en las condiciones domésticas.

Consideró que la economía mexicana probablemente volverá a mostrar debilidad durante la segunda mitad del año, aun cuando el crecimiento del segundo trimestre sorprendió favorablemente.

La debilidad del crecimiento

El economista para América Latina de Goldman Sachs, Alberto Ramos, comentó que el banco central se centra principalmente en el crecimiento débil por lo que, a pesar de la orientación de mantener las tasas sin cambios, la Junta de Gobierno podría considerar recortes adicionales tras el verano si la economía sigue débil, el peso mexicano permanece bien anclado y el FOMC mantiene sus tasas sin cambios.

Oviedo consideró que la economía mexicana probablemente volverá a mostrar debilidad durante la segunda mitad del año, aun cuando el crecimiento del segundo trimestre sorprendió favorablemente.

Dijo que, si la economía sigue parada, y la inflación se mantiene dentro de la trayectoria de convergencia están dadas las condiciones para seguir recortando. Lo que también incorpora el sesgo de la mayoría de los miembros de la Junta.

Pausa de cautela

Desde la academia, Alicia Galindo, directora de la Maestría en Finanzas de EGADE Business School Monterrey, explicó que una economía débil por sí sola no justifica reducir la tasa si persisten presiones inflacionarias.

La inflación subyacente es particularmente relevante porque refleja las presiones menos volátiles y, al mantenerse por encima del objetivo, una reducción del costo del dinero podría dificultar la convergencia de los precios a 3 por ciento.

A ello se suma el canal cambiario: un diferencial demasiado estrecho frente a la Reserva Federal puede presionar al peso y trasladarse a los precios de bienes importados. Por eso, dijo, la decisión de mantener la tasa en 6.50% es una “pausa de cautela, no de comodidad”: Banxico enfrenta el dilema de apoyar una economía débil sin comprometer el control de la inflación.

Yolanda Morales Quiroga es “corresponsal itinerante” en organismos financieros internacionales, apasionada de la macroeconomía y la política monetaria y contadora de historias, detrás de sus apuntes de reportera. Oficio en el que se ha desempeñado por 19 años. Reportera de Finanzas Globales, blogger y conductora del Programa en línea de El Economista, Voces en Directo.

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