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Super Bowl 2026: alitas y pizza mandan frente a la pantalla, la mayoría por plataformas de delivery
El Super Bowl activa uno de los mayores picos de consumo gastronómico del año, concentrado en pocas horas y dominado por comida práctica para compartir.
Aunque el Super Bowl se jugará este 8 de febrero en Santa Clara, California, su impacto gastronómico se vive con fuerza en México. La final se ha convertido en un detonador clave del consumo de comida y bebidas, impulsado principalmente por las plataformas de delivery, que concentran miles de pedidos justo al inicio del partido. Más que salir a restaurantes, los aficionados trasladan la experiencia a casa, donde la comida funciona como el eje de la reunión.
Este comportamiento responde a una lógica muy clara: resolver la logística de la noche antes de que arranque el juego. Entre las cinco y seis de la tarde se registra el mayor volumen de pedidos a nivel nacional, una franja horaria que confirma que el Super Bowl no sólo se ve, se planea. La comida debe llegar a tiempo, servirse rápido y sostener una transmisión que se extiende por varias horas.
Las ciudades donde más se pide comida para el Super Bowl
El consumo no se distribuye de manera uniforme en el país, datos de las distintas plataformas señalan las ciudades líderes. Durante la final del Super Bowl de 2025, la mayor actividad de pedidos a través de plataformas de delivery se concentró en grandes centros urbanos. La Ciudad de México lidera el volumen de órdenes, seguida por Monterrey y Guadalajara, mientras que Ciudad Juárez y Puebla completaron el grupo de ciudades con mayor demanda durante la transmisión.
Durante el Super Bowl, en Estados Unidos se consumirán las alitas suficientes para rodear la Tierra tres veces.
Este patrón refleja mercados con alta penetración digital y una fuerte cultura de consumo ligada a eventos deportivos. El Super Bowl se vive como una experiencia colectiva, pero mayoritariamente doméstica, donde pedir comida resulta más eficiente que cocinar o salir de casa.
En paralelo, el consumo a través de supermercados y tiendas de conveniencia también muestra una fuerte concentración geográfica. A partir de las 5 de la tarde, la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara se encabeza la demanda, a las que se suman Tijuana y Mexicali, evidenciando el peso de la frontera en el consumo de bebidas y productos complementarios para la final.
Alitas, pizza y comida mexicana: el menú que manda frente a la pantalla
En cuanto a lo que se come durante el Super Bowl, las preferencias son consistentes. Las categorías más ordenadas a nivel nacional son pizza, pollo y alitas, y comida mexicana. Se trata de platillos diseñados para compartirse, comerse con las manos y mantenerse funcionales durante todo el partido.
Las alitas se consolidan como uno de los grandes símbolos gastronómicos del Super Bowl, acompañadas por pizzas familiares y opciones de comida mexicana que resuelven el antojo colectivo. No hay espacio para propuestas complejas: la final premia la rapidez, el volumen y la estandarización. Es una noche en la que la eficiencia culinaria importa más que la sofisticación.
Plataformas de delivery proyectan un crecimiento en pedidos para el Super Bowl 2026.
A esta ecuación se suma el consumo de bebidas. Las compras de última hora privilegian refrescos de gran formato y cerveza en presentaciones múltiples. El refresco de cola de 3 litros y los paquetes de 12 latas de cerveza clara destacan como los productos más solicitados, confirmando que la final se planea como una noche larga frente a la pantalla.
Más allá del marcador, el Super Bowl activa una economía doméstica intensa, concentrada en pocas horas y dominada por decisiones de consumo funcionales. La final no sólo se juega: se come, se comparte y se abastece en tiempo récord.
En la Ciudad de México, uno de los mercados con mayor intensidad de consumo durante la final, las plataformas de delivery se han convertido en el principal canal para resolver la comida del Super Bowl. En ese contexto, DiDi Food es una de las plataformas en la que más personas piden comida para ver el partido, y los datos utilizados en esta nota provienen de la información que la compañía compartió como referencia para anticipar las tendencias de consumo rumbo a la edición 2026 del evento.