Lectura1:00 min
Cómo hacer pay de nuez, receta para un relleno suave y una costra crujiente
El pay de nuez puede quedar seco, demasiado dulce o con una base aguada si no se cuidan los tiempos y las proporciones. Esta receta explica cómo lograr un relleno suave, una costra crujiente y un sabor tostado sin que resulte empalagoso.
El pay de nuez tiene una virtud muy clara: parece un postre de ocasión especial, pero se puede preparar en casa con ingredientes sencillos. Su éxito depende de un equilibrio preciso entre mantequilla, azúcar, huevo y nuez; si algo falla, el relleno puede quedar líquido, reseco o excesivamente dulce. Por eso, más que una receta complicada, este postre exige atención en tres momentos: la masa debe reposar en frío, las nueces deben tostarse ligeramente y el pay debe salir del horno cuando el centro todavía conserva un movimiento suave.
El pretexto para volver a esta receta llega con el Día Mundial de la Nuez, una fecha que se reconoce cada 17 de mayo para poner atención en el valor gastronómico y nutricional de este fruto seco. En México, además, la nuez tiene un peso productivo importante: Chihuahua se consolidó en 2024 como el principal productor nacional de nuez pecana, con 62% de la producción del país.
Te puede interesar
Rinde: 8 porciones
Tiempo de preparación: 35 minutos
Tiempo de horneado: 45 a 50 minutos
Tiempo de reposo: 2 horas
Dificultad: Media
Ingredientes para la costra
1 ½ tazas de harina de trigo
½ taza de mantequilla fría, cortada en cubos
1 cucharada de azúcar
¼ de cucharadita de sal
1 yema de huevo
3 a 4 cucharadas de agua fría Ingredientes para el relleno
1 ½ tazas de nuez pecana o nuez de Castilla
3 huevos
¾ de taza de azúcar mascabado o azúcar morena
½ taza de miel de maple, miel de abeja o jarabe de maíz
¼ de taza de mantequilla derretida
1 cucharadita de vainilla
1 cucharada de harina de trigo o fécula de maíz
1 pizca generosa de sal
Preparación
Para la costra, mezcla la harina con el azúcar y la sal. Agrega la mantequilla fría y trabaja con la punta de los dedos hasta obtener una textura arenosa. La mantequilla no debe derretirse por completo; esos pequeños trozos son los que ayudan a que la base quede quebradiza.
Añade la yema de huevo y el agua fría poco a poco, solo hasta que la masa se una. No la amases demasiado. Forma un disco, envuélvelo en plástico y refrigéralo durante 30 minutos.
Después, extiende la masa con un rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada. Colócala en un molde para pay, ajusta las orillas y corta el exceso. Pica la base con un tenedor y refrigérala nuevamente mientras preparas el relleno. Este segundo reposo ayuda a que la masa no se encoja en el horno.
Para el relleno, tuesta las nueces durante unos minutos en un sartén seco o en el horno a temperatura baja. Deben soltar aroma, pero no quemarse. Este paso mejora el sabor del pay y evita que la nuez quede plana frente al dulzor del relleno.
En un tazón, bate los huevos con el azúcar mascabado, la miel o el jarabe, la mantequilla derretida, la vainilla, la harina y la sal. Mezcla hasta obtener una preparación uniforme. Coloca las nueces sobre la base fría y vierte encima el relleno.
Hornea a 180 °C durante 45 a 50 minutos. El pay estará listo cuando las orillas estén firmes y el centro todavía se mueva ligeramente al tocar el molde. No debe verse líquido, pero tampoco completamente rígido. Al enfriarse, el relleno terminará de asentarse.
Deja reposar el pay al menos dos horas antes de cortarlo. Si se parte recién salido del horno, el centro puede derramarse y perder la textura que se busca.