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¿El nopal tiene temporada? Así se cosecha y llega a la Ciudad de México
Los nopales están disponible todo el año, pero su oferta cambia por el clima y los ciclos de corte. Milpa Alta encabeza la producción capitalina.
El nopal parece estar siempre al alcance de la mano: aparece en mercados, taquerías, fondas, restaurantes y cocinas familiares sin importar el mes. Esa disponibilidad no significa que carezca de ciclos agrícolas. El nopalito; la penca joven que se consume como verdura, se corta varias veces durante el año y su volumen cambia según la temperatura, la lluvia y las condiciones del cultivo.
La respuesta corta es que sí hay nopal durante todo el año, pero no existe una sola temporada de cosecha. De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor, la disponibilidad es continua, aunque suele registrarse una ligera disminución en diciembre y enero. Históricamente, entre marzo y junio se concentra una parte importante de la producción nacional.
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Un cultivo permanente, con meses de mayor oferta
El nopal es una planta perenne. A diferencia de una hortaliza que se siembra, madura y se retira en un solo ciclo, la nopalera puede producir nuevos brotes durante varios años. Lo que llega al consumidor como nopalito es el cladodio joven, una penca tierna que se corta antes de que madure y se endurezca.
Por eso, la pregunta correcta no es si el nopal está o no en temporada, sino en qué momento hay mayor oferta, mejor tamaño y precios más favorables. El frío puede reducir la velocidad de crecimiento y el exceso de lluvia afectar el manejo y la calidad.
El último cierre anual consolidado por la Secretaría de Agricultura, correspondiente a 2025, registró 844 mil 255.67 toneladas de nopalitos, cosechadas en 12 mil 405.56 hectáreas, con un valor de producción de 3 mil 013.5 millones de pesos. Ese volumen provino de 28 entidades federativas.
¿De dónde vienen los nopales que llegan a la Ciudad de México?
La respuesta tiene dos niveles. Si se habla de la producción dentro de la capital, el origen principal es la alcaldía Milpa Alta. Si se habla del abasto que circula por la Zona Metropolitana del Valle de México, la red se amplía hacia Morelos y el Estado de México, además de otros estados productores.
Producción de nopal en México.
En 2025, Morelos encabezó la producción nacional con 409 mil 208 toneladas; la Ciudad de México ocupó el segundo lugar con 171 mil 686 toneladas, y el Estado de México produjo 85 mil 478 toneladas. Puebla y Michoacán completaron los siguientes lugares con 38 mil 073 y 31 mil 589 toneladas, respectivamente. En conjunto, Morelos, la Ciudad de México y el Estado de México concentraron 78.9% de la producción nacional.
Dentro de la capital, Milpa Alta es el corazón del cultivo. La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México señala que la alcaldía aporta más de 94% de la producción de nopal de la entidad. La actividad sostiene los ingresos de miles de familias productoras y conserva una importante franja de suelo de conservación frente a la expansión urbana.
El producto se concentra en espacios de comercialización como el Centro de Acopio de Nopal Verdura de Milpa Alta y, desde ahí, puede dirigirse a mercados públicos, tianguis, restaurantes, tiendas y a la Central de Abasto de la Ciudad de México. También existe un flujo regional procedente de Morelos y del Estado de México.
No hay un desglose público único que permita afirmar qué porcentaje exacto de los nopales consumidos en la capital proviene de cada territorio. Lo que sí muestran los datos oficiales es que el abasto se sostiene principalmente en este corredor productivo del centro del país.
Una verdura que cabe en casi cualquier cocina
La versatilidad del nopal explica buena parte de su permanencia. Se puede asar entero en el comal, cocinar en trozos o tiras, mezclar con cebolla, jitomate, cilantro y queso, acompañar carnes, rellenar tacos, incorporar a huevos, sopas, caldos y guisados, o servir frío en ensalada.
Nopales; un platillo que sabe delicioso
También aparece en preparaciones con pescado y mariscos, en salsas, escabeches y como guarnición. La industria y las cocinas contemporáneas han ampliado todavía más sus usos con tortillas y masas mezcladas con nopal, jugos, mermeladas, conservas, botanas y productos deshidratados.
En términos de alimentación, el nopalito destaca por su contenido de fibra y por aportar minerales como calcio, fósforo, magnesio, potasio y zinc, además de vitaminas A y C.
La llamada baba del nopal es parte natural de su composición. Puede reducirse con cocción, asado en seco o enjuague, pero no es por sí misma una señal de descomposición. Esa textura también forma parte de la identidad culinaria del producto.
Cómo elegirlo y conservarlo
Para comprarlo fresco conviene revisar que tenga textura firme, color verde uniforme y que no presente zonas hundidas, manchas de pudrición o exceso de humedad. Los nopales pequeños suelen ser más tiernos; los ejemplares destinados al consumo fresco generalmente se cosechan cuando miden entre 10 y 15 centímetros.
Una vez en casa, lo recomendable es mantenerlo en refrigeración, dentro de una bolsa perforada o en el cajón de verduras. Para quitar las espinas se raspa la superficie con un cuchillo o pelador, sin retirar por completo la piel verde.
El nopal es, en suma, una verdura de disponibilidad permanente, aunque con una producción estacional en sentido amplio. Su presencia diaria en la Ciudad de México depende de una red que tiene a Milpa Alta como principal origen local y que se complementa con Morelos y el Estado de México.
En cada penca conviven la historia alimentaria de México, el trabajo de miles de productores y una de las materias primas más flexibles de la cocina nacional.