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Bistronomie

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¿Se pueden comer las latas que se inundaron? Esto debes revisar antes de tirarlas

No todos los alimentos enlatados deben terminar en la basura después de una inundación. Algunos envases pueden recuperarse, pero su limpieza y desinfección son indispensables para evitar riesgos a la salud.

Después de un huracán o una inundación, revisar la despensa puede convertirse en una tarea complicada. Paquetes de arroz, bolsas de frijoles, cajas de leche y alimentos enlatados quedan expuestos al agua sucia y al lodo. La primera reacción suele ser desecharlo todo, aunque algunas conservas comerciales pueden recuperarse.

Las latas de atún, sardinas, verduras, frijoles o sopas representan una alternativa de alimentación durante las emergencias porque pueden almacenarse durante largos periodos sin refrigeración, siempre que permanezcan cerradas y se conserven en condiciones adecuadas.

Sin embargo, cuando estos productos entran en contacto con el agua de una inundación, su seguridad depende de factores que van más allá de la fecha de caducidad. El estado del envase, el tipo de cierre y la desinfección determinan si es posible conservarlos.

¿Se pueden comer las latas que se inundaron?Freepik

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) establece que algunos alimentos procesados comercialmente en latas completamente metálicas y herméticas pueden recuperarse después de una inundación, siempre que sus recipientes permanezcan intactos y se sigan procedimientos específicos de limpieza.

Esto significa que una lata comercial tradicional, sin daños ni aberturas, tiene mayores posibilidades de recuperarse que un producto almacenado en cartón, papel o plástico.

Pero existe una diferencia importante: una lata completamente metálica y sellada no debe confundirse con cualquier envase que aparenta estar cerrado. Los recipientes con tapas de rosca, tapas a presión o sistemas abre fácil que puedan permitir la entrada de contaminantes no deben recuperarse si estuvieron sumergidos.

Cómo saber qué latas puedes conservar

El primer paso es revisar cuidadosamente cada envase. Si presenta abultamientos, perforaciones, fugas, oxidación profunda o deformaciones importantes, debe desecharse sin intentar abrirlo ni probar su contenido.

Las latas que permanecen intactas, con sus cierres industriales en buenas condiciones y sin señales de filtración, pueden someterse a un procedimiento de limpieza y desinfección.

La FDA recomienda retirar las etiquetas de papel que puedan desprenderse, ya que pueden acumular suciedad y microorganismos. Posteriormente se elimina el lodo adherido y se lava toda la superficie con agua y jabón, utilizando agua caliente cuando esté disponible.

Después de enjuagar con agua segura, una de las opciones indicadas por la autoridad sanitaria consiste en sumergir las latas cerradas en agua y mantener la ebullición durante dos minutos. Este procedimiento debe realizarse únicamente con envases herméticos, metálicos y sin daños.

¿Se pueden comer las latas que se inundaron?Freepik

Otra alternativa es desinfectarlas con una solución clorada preparada en la concentración indicada por la autoridad sanitaria para superficies de envases, que es distinta de la utilizada para potabilizar agua. No deben confundirse ambas preparaciones.

Una vez desinfectados, los envases necesitan secarse al aire durante al menos una hora. Si se retiraron sus etiquetas, deben identificarse nuevamente con el nombre del alimento y su fecha de caducidad, cuando se conozca.

Por el contrario, las conservas caseras, los alimentos envasados en cartón, las bolsas comunes de productos secos y los recipientes con cierres que no pueden desinfectarse adecuadamente deben desecharse si estuvieron en contacto con el agua de una inundación.

Tampoco es recomendable conservar productos únicamente porque su apariencia o su olor parezcan normales. Algunas formas de contaminación no generan cambios evidentes.

La misma precaución debe aplicarse a los alimentos frescos. Verduras, frutas, carnes, lácteos y productos preparados que estuvieron sumergidos no deben recuperarse mediante un simple lavado.

El problema tiene también una dimensión económica. Después de un desastre natural, perder la despensa significa un gasto adicional para las familias, especialmente cuando el acceso a supermercados, electricidad y agua potable continúa limitado.

Por ello, aprender a distinguir entre alimentos recuperables y aquellos que representan un peligro ayuda a reducir el desperdicio sin comprometer la seguridad alimentaria.

La recomendación es sencilla: no todas las latas deben tirarse después de una inundación, pero tampoco todas pueden salvarse. Ante cualquier duda sobre la integridad del envase, lo más seguro es desecharlo.

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