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Cheesecake de mazapán sin horno: Receta fácil y cremosa
Este cheesecake de mazapán se prepara sin horno y combina una base crujiente de galleta con un relleno cremoso y el sabor característico del cacahuate.
El mazapán puede salir de la dulcería y convertirse también en el ingrediente principal de un postre. Su mezcla de cacahuate y azúcar funciona especialmente bien con preparaciones cremosas, como este cheesecake que no necesita horno.
La receta parte de una base clásica de galleta y mantequilla y utiliza queso crema, crema para batir y mazapán para conseguir un relleno suave. El punto importante está en dejarlo suficiente tiempo en refrigeración para que adquiera estructura antes de desmoldarlo.
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Cheesecake de mazapán
Ingredientes
Para la base
- 200 gramos de galletas María
- 90 gramos de mantequilla derretida
Para el relleno
- 400 gramos de queso crema, a temperatura ambiente
- 6 mazapanes de cacahuate de aproximadamente 28 gramos cada uno
- 250 mililitros de crema para batir fría
- 100 gramos de azúcar glass
- 1 cucharadita de vainilla
- 10 gramos de grenetina
- 50 mililitros de agua
Para decorar
- 2 mazapanes desmoronados
- Cacahuates tostados, opcional
Preparación
1. Prepara la base. Tritura las galletas hasta obtener una consistencia similar a la arena. Mézclalas con la mantequilla derretida hasta que estén completamente humedecidas.
Coloca la mezcla en el fondo de un molde desmontable de aproximadamente 20 centímetros y presiona con una cuchara o con la base de un vaso para formar una capa compacta. Refrigera mientras preparas el relleno.
2. Hidrata la grenetina. Colócala en los 50 mililitros de agua, mezcla ligeramente y deja reposar entre cinco y diez minutos. Después caliéntala unos segundos a baño María o en microondas hasta que se vuelva líquida. No debe hervir.
3. Prepara la mezcla de mazapán. Bate el queso crema hasta que quede suave. Agrega el azúcar glass, la vainilla y los seis mazapanes previamente desmoronados. Continúa batiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
4. Bate la crema. En otro recipiente, bate la crema fría hasta que forme picos suaves. Incorpórala poco a poco a la mezcla de queso y mazapán con movimientos envolventes.
5. Añade la grenetina. Incorpora primero un par de cucharadas del relleno a la grenetina líquida y mezcla. Después vierte esa preparación al resto del cheesecake mientras integras suavemente. Esto ayuda a evitar que la grenetina forme grumos.
6. Refrigera. Vierte el relleno sobre la base de galleta, alisa la superficie y refrigera durante al menos seis horas. Para obtener una textura más firme y facilitar el desmolde, lo mejor es dejarlo toda la noche.
Antes de servir, cubre la superficie con mazapán desmoronado y, si quieres añadir textura, algunos cacahuates tostados.