Buscar
Bistronomie

Lectura3:00 min

Cerveza pierde terreno: consumo cae casi 18% en cinco años en Estados Unidos

La industria cervecera enfrenta una baja sostenida en volumen pese al alza de precios, en un entorno marcado por inflación, menor consumo de alcohol y cambios generacionales.

El consumo de cerveza en Estados Unidos registra una contracción sostenida en los últimos cinco años. Entre 2021 y 2025, el volumen total —medido en envíos sujetos a impuesto federal— pasó de 169.35 millones a 139.08 millones de barriles, lo que implica una caída acumulada de 17.9%, de acuerdo con datos del Beer Institute y estimaciones con precios del Bureau of Labor Statistics (BLS) . La disminución no ha sido homogénea, pero sí persistente, con caídas más pronunciadas en 2023 y 2025, años en los que el mercado mostró retrocesos cercanos a 6% anual, consolidando una tendencia descendente en el consumo.

Aunque el volumen cae, el valor del mercado muestra mayor resistencia. El precio promedio de la cerveza aumentó de 1.53 dólares por 16 onzas en 2021 a 1.83 dólares en 2025, lo que ha permitido amortiguar parcialmente la caída en ingresos . Esta divergencia entre volumen y valor es clave para entender el momento actual de la industria: el consumidor no ha dejado de comprar cerveza por completo, pero sí ha reducido la cantidad y la frecuencia. En otras palabras, el ajuste recae en el volumen, mientras el incremento en precios sostiene parcialmente el gasto, evidenciando una menor frecuencia de consumo y un cambio en los hábitos de compra. 

Cambio en hábitos de consumo

Detrás de esta contracción convergen factores económicos y estructurales. La inflación ha encarecido el producto y reducido el margen disponible en el gasto de los hogares, lo que obliga a priorizar y, en muchos casos, a recortar consumo discrecional como el de bebidas alcohólicas. A la par, se observa un cambio generacional relevante: los jóvenes no solo consumen menos alcohol, sino que lo hacen de forma menos recurrente, en un entorno de mayor conciencia sobre salud y bienestar.

A este fenómeno se suma la creciente competencia de otras categorías. El avance de los espirituosos, las bebidas listas para consumir (RTD) y las opciones sin alcohol ha fragmentado el mercado y reducido el peso histórico de la cerveza como bebida dominante. Incluso dentro de la misma categoría, el crecimiento de productos de baja o nula graduación refleja un cambio en la forma en que los consumidores se relacionan con el alcohol, privilegiando experiencias más moderadas. 

StoutFreepik

Industria bajo presión y transformación

El impacto es transversal en la industria. El segmento artesanal, que tuvo un repunte tras la pandemia, muestra ahora señales de madurez y saturación, con caídas en producción y un mayor número de cierres frente a aperturas en 2024 . Este comportamiento apunta a un mercado más competitivo, donde ya no basta con crecer, sino con diferenciarse y sostener modelos de negocio rentables.

En paralelo, las cervezas importadas mantienen una participación cercana a 18% del consumo total, lo que sugiere una migración hacia productos de mayor valor o perfil premium. Este fenómeno de “premiumización” convive con una reducción en el volumen total, lo que confirma que el consumidor está dispuesto a pagar más, pero por ocasiones más específicas y no por consumo cotidiano.

Cerveza StoutFreepik

En este contexto, la industria cervecera transita hacia una nueva etapa, donde el crecimiento en volumen deja de ser el eje central. El valor, la diferenciación y la innovación —particularmente en bebidas sin alcohol o de baja graduación— se perfilan como los principales motores para sostener la demanda. Más que vender más cerveza, el reto será vender mejor, en un mercado donde el consumidor es más selectivo, informado y consciente de su consumo.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Noticias Recomendadas