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Motos chinas ganan terreno en Europa: ya representan 27% de las importaciones
China se consolidó como el segundo proveedor de motocicletas de la Unión Europea, detrás de Japón, impulsada por modelos más económicos y una mayor presencia en el segmento de gran cilindrada
Precios competitivos y aranceles: los desafíos de las motos chinas en Europa
Los fabricantes chinos de motocicletas amplían su presencia en Europa, donde sus modelos de precios competitivos y mayores prestaciones han permitido al país asiático convertirse en el segundo proveedor de motos de la Unión Europea, únicamente por detrás de Japón.
De acuerdo con datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Motocicletas (ACEM), China concentró el 27.1% de las importaciones de motocicletas del bloque europeo durante 2025, equivalente a aproximadamente 1,000 millones de euros.
El avance es especialmente significativo en el segmento de gran cilindrada, tradicionalmente dominado por fabricantes japoneses y europeos.
En las motocicletas de más de 250 centímetros cúbicos (cm³), China pasó de representar apenas 7% de las importaciones europeas en 2019 a concentrar cerca de una tercera parte en 2025.
Una de las principales ventajas competitivas de las marcas chinas es el precio. Sus motocicletas suelen comercializarse entre 10% y 25% por debajo de modelos comparables de fabricantes tradicionales, una diferencia que atrae a consumidores interesados en reducir el costo de adquisición.
Esta estrategia ha permitido a empresas como CFMoto, QJ Motor y Cyclone ampliar su presencia en el mercado europeo, mientras nuevas compañías, entre ellas ZXMoto, buscan posicionarse entre los compradores.
CFMoto destaca por su experiencia como fabricante de motores y ensamblador de motocicletas para la compañía austriaca KTM, una relación que contribuyó a fortalecer sus capacidades industriales.
La marca también ha ganado reconocimiento en las competencias internacionales de motociclismo, con títulos en la categoría Moto3 durante 2024 y 2026.
El crecimiento de estos fabricantes se refleja en el salón internacional de la motocicleta EICMA, celebrado en Milán, Italia, donde distintas compañías chinas presentan sus modelos y estrategias de expansión.
Precios competitivos y aranceles: los desafíos de las motos chinas en Europa
La creciente participación de China también ha generado inquietud entre los fabricantes europeos, que consideran necesario establecer condiciones comerciales más equilibradas para competir en ambos mercados.
La ACEM ha solicitado un acceso justo y recíproco a los mercados internacionales, ante las diferencias en los aranceles aplicados a las motocicletas de gran cilindrada.
Según la asociación, las motocicletas chinas importadas por la Unión Europea enfrentan un arancel de aproximadamente 6%, mientras que las exportaciones europeas hacia China están sujetas a gravámenes de hasta 45%.
Esta diferencia representa un desafío para los fabricantes europeos, que compiten con modelos chinos de menor precio dentro de su propio mercado, pero enfrentan mayores costos de acceso al país asiático.
Sin embargo, el precio no es el único factor que influye en las decisiones de compra.
La fiabilidad a largo plazo, la disponibilidad de refacciones y el mantenimiento siguen siendo aspectos relevantes para los consumidores que consideran adquirir una motocicleta de marcas con menor trayectoria en Europa.
Renato Polistene, un técnico italiano de 64 años que visitó el salón EICMA, reconoció el atractivo de los modelos de CFMoto por su diseño y precio.
"Son hermosas. Puede que no tengan exactamente las mismas piezas que los fabricantes japoneses, pero con este precio, valen la pena", comentó a la agencia AFP.
El visitante señaló que podría considerar la compra de una motocicleta china debido al encarecimiento de las marcas tradicionales, aunque expresó reservas sobre su durabilidad.
"La gran incógnita sigue siendo la fiabilidad", afirmó.
El crecimiento de las motocicletas chinas refleja una transformación en la competencia internacional del sector, donde el precio, las prestaciones y la capacidad de fabricación se han convertido en factores determinantes para ganar participación de mercado.
Para la industria europea, el desafío será mantener su competitividad frente a fabricantes que ya han conseguido una presencia significativa tanto en las importaciones generales como en el segmento de gran cilindrada.