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Arte e Ideas

Lectura 4:00 min

"Tres, dos, uno": ¿puede el amor gay ser una forma de Dios?

La puesta en escena "Tres, dos, uno o La trinidad del amor homosexual", que se presenta en la Sala Julián Carrillo de Radio UNAM, es una pieza para entender las nuevas narrativas del teatro LGBTQ+ en México.

En el complejo ecosistema del teatro independiente contemporáneo, pocas veces surge una propuesta que se atreva a cruzar los umbrales de la espiritualidad dogmática con la crudeza del erotismo homosexual. Sin embargo, "Tres, dos, uno o La trinidad del amor homosexual", escrita y dirigida por Alejandro Massa Varela, llega a la cartelera de la Ciudad de México no solo para romper tabúes, sino para proponer una ontología del afecto: el amor como una entidad autónoma, como una tercera persona o cosa que habita entre dos.

La obra, que se presenta actualmente en recintos emblemáticos como la Sala Julián Carrillo de Radio UNAM, es un viaje de 60 minutos dividido en quince escenas que desafían las convenciones del tiempo y el espacio a través de un realismo mágico profundamente íntimo.

La Trinidad en el cuerpo del otro

La premisa de Massa Varela es audaz. La historia sigue a dos jóvenes estudiantes de Teología: Emmanuel (Ema), interpretado por Hazel González, un joven gay sensible y solitario marcado por el dolor del abuso y la compulsión por el cruising; y Eduardo (Di), encarnado por Mauricio Popoca, quien lucha desde el clóset con la incertidumbre de una posible vocación religiosa en la orden carmelita.

Lo que inicia como una amistad universitaria se transforma en un campo de batalla espiritual cuando Ema comienza a ver en el amor romántico un reflejo de la Trinidad cristiana. Para estos personajes, el Espíritu Santo no es una paloma ni un concepto abstracto, sino el amor libre e inseparable que surge entre dos hombres. Es, literalmente, una tercera persona.

Este tercer elemento es interpretado por Axel Tapia, quien da vida a una manifestación de Dios con una estética disruptiva: un joven de apariencia andrógina, vestido de escolar japonés y con ademanes extraídos directamente del lenguaje del manga y el anime. Esta elección estética no es gratuita; la obra bebe de las claves emotivas del género Yaoi para reforzar la vulnerabilidad y la intensidad del vínculo entre los protagonistas.

Estética del intimismo y realismo mágico

La puesta en escena apuesta por la "contundencia del diálogo" sobre la opulencia técnica. El diseño de espacio, también a cargo de Massa Varela, utiliza objetos cotidianos que se transforman en símbolos de seguridad infantil o en anclas de conflictos psicológicos.

La banda sonora es un collage ecléctico que define la atmósfera de la obra. Colaborando con Aldo Vicencio, la dirección sonora integra piezas de Mount Melleray, la tradición coral de Marian Consort, y composiciones de Debbie Wiseman y Alan Menken, contrastándolas con sonidos de Kyoto Animation y la energía de Mother Mother. Esta mezcla entre lo sacro y lo pop japonés subraya la tesis de la obra: que lo divino puede encontrarse tanto en un himno litúrgico como en la cultura visual contemporánea.

Un espejo de realidades complejas

"Tres, dos, uno" no esquiva la oscuridad. A través de la historia de Ema y Di, la dramaturgia aborda temas punzantes como el rechazo familiar, la soledad del cruising como mecanismo de defensa, y el trauma del abuso sexual. Sin embargo, el tono de la obra busca el "salto al tiempo del otro", una invitación a la empatía y al reconocimiento de la autonomía del amor.

La dirección describe la experiencia como un fluir de conciencia donde el diálogo interior se confunde con conversaciones con un Dios que actúa como un "consejero entrometido". En este universo, la frase japonesa “taiyō no nioi ga suru” (hueles como el sol) se convierte en una declaración de proximidad física y espiritual, un recordatorio de que el amor es, en última instancia, tres, dos y uno.

Coordenadas para el encuentro

La obra continuará su temporada en diversos puntos de la capital, ofreciendo múltiples oportunidades para que el público se acerque a esta reflexión sobre la fe y el deseo:

  • Radio UNAM (Sala Julián Carrillo): Martes 21 y 28 de abril. Cooperación voluntaria.
  • Somos Voces (Zona Rosa): Función especial el jueves 7 de mayo (Niza 23, Col. Juárez).
  • El77 Centro Cultural Autogestivo: Todos los martes de mayo (12, 19 y 26) en Abraham González 77, Col. Juárez.

Sobre la obra:

  • Dramaturgia y Dirección: Alejandro Massa Varela
  • Elenco: Hazel González, Mauricio Popoca, Axel Tapia
  • Vestuario: Alejandro y Michelle Massa Varela
  • Duración: 60 minutos (15 escenas)

https://cultura.unam.mx/evento/tres-dos-uno-o-la-trinidad-del-amor-homosexual

nelly.toche@eleconomista 

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Periodista de ciencia en la sección Arte, Ideas y Gente de El Economista. Cuenta con maestría en periodismo sobre Políticas Públicas por el CIDE y es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UVM.

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