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Resurge el Salón de la Plástica Mexicana, pero sin vocación de mercado
El recinto del INBAL prepara su traslado a la antigua sede del Cencropam, institución que “en cuestión de días” comenzará a operar en la Bodega Nacional de Arte, prometió la Coordinación Nacional de Artes Visuales.
El cambio busca atender precisamente una de las tensiones que han acompañado al Salón: conservar una comunidad histórica sin convertirla en un circuito cerrado.
El Salón de la Plástica Mexicana (SPM) fue fundado en 1949 por el entonces Instituto Nacional de Bellas Artes —hoy INBAL— con la participación y, con ella, la legitimación facilitada por artistas como Diego Rivera, Frida Kahlo, David Alfaro Siqueiros, Gerardo Murillo “Dr. Atl” y Juan O’Gorman, entre otros, con el objetivo de fortalecer el arte nacional, impulsar el mercado del arte y servir como un espacio de venta libre para los artistas plásticos.
En noviembre próximo, este proyecto llegará a su 77 aniversario con una renovación de estatutos, sede, estructura operativa y mecanismos de incorporación de artistas, así como en plena mudanza al antiguo Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, inmueble que hasta ahora fue sede del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam).
Así se anunció este martes en el Museo Nacional de San Carlos, en voz de Gerardo Cedillo, coordinador nacional de Artes Visuales; Isaac Torres, nuevo director del Salón, y los artistas Aliria Morales y Celso Zubiri, integrantes del Consejo Directivo del Salón.
La primera transformación, indicó Cedillo, será interna. Los aproximadamente 170 integrantes actuales conservarán su vínculo como miembros honorarios, mientras que la incorporación de nuevos artistas se realizará mediante la reactivación de Puertas Abiertas, convocatoria nacional que no se emite desde 2008. La intención es que sea bianual y que los nuevos integrantes sean seleccionados mediante jurados colegiados con participación de artistas, investigadores y otros especialistas.
“Lo que queremos es dar sobre todo oportunidad a que haya representación nacional, que se incluya sobre todo a nuevas generaciones y que haya dinamismo”, explicó Cedillo.
El cambio busca atender precisamente una de las tensiones que han acompañado al Salón: conservar una comunidad histórica sin convertirla en un circuito cerrado. De acuerdo con el coordinador de Artes Plásticas, los nuevos integrantes tendrán periodos de pertenencia de aproximadamente tres años, aunque podrán postularse posteriormente para integrar otras generaciones.
De galería de ventas a plataforma para artistas
El Salón nació con una función que hoy ya no formará parte de su proyecto. En sus primeros años operó como una galería de ventas libres concebida para estimular el mercado del arte, la producción, el mecenazgo y el coleccionismo. Sus concursos y premios de adquisición también contribuyeron a la formación de colecciones públicas. Sin embargo, consultado sobre si la renovación pretende recuperar esa relación con el mercado, Cedillo fue enfático: no lo hará.
“Si bien por parte de su historia el proyecto original contemplaba que fuera una galería libre para incentivar un mercado incipiente en ese momento, es una característica que no formará parte de la renovación. [...] Lo que buscamos es que el Salón sea una plataforma en otro sentido: una plataforma que impulse y abra otros espacios también de exhibición que también apoyen la profesionalización de jóvenes generaciones”, señaló.
Precisó que dicha plataforma tendrá tres líneas: rescate de la memoria histórica; incorporación al panorama contemporáneo de las artes visuales y fomento a la creación y profesionalización. El nuevo centro de documentación concentrará archivos y testimonios de artistas, mientras que habrá exposiciones historiográficas, residencias curatoriales, talleres, revisiones de portafolios y un programa extramuros.
Eso sí, esta última línea recuperará una práctica histórica del Salón: exposiciones e intercambios con otros estados. “Era una parte importante que permitía al Salón conectar también con distintas escenas en los estados”, explicó Cedillo.
Asimismo, la nueva sede permitirá ampliar de unos 100 a unos 200 metros lineales de exhibición e incorporar espacios para asambleas, actividades públicas y documentación. También albergará un mural de Roberto Montenegro que permanecía en el inmueble bajo resguardo del Cencropam.
El aniversario, el 16 de noviembre, tendrá lugar mientras la nueva sede continúa en proceso de adecuación.
Una sede anunciada, pero todavía sin fecha definitiva
La mudanza del Cencropam a su nueva sede, la Bodega Nacional de Arte, en la cuarta sección de Chapultepec, se encuentra en su etapa final. Cedillo calculó que restan “cuestión de días” para su conclusión, que el proceso está al 90 por ciento. Una vez liberado el inmueble del Centro Histórico, comenzarán las adecuaciones del antiguo Colegio de San Pedro y San Pablo para los requerimientos del Salón de la Plástica Mexicana.
Indicó que la primera etapa requiere una inversión de aproximadamente 3.5 millones de pesos y contempla convertir antiguos talleres de carpintería y embalaje en salas de exposición, además de adecuar oficinas y espacios para actividades públicas. A ello se suma una inversión cercana a 1.5 millones para la contratación del nuevo equipo y la programación inaugural, para un gasto total aproximado de 5 millones de pesos durante este año.
El INBAL ya licitó las obras y los trabajos comenzaron en los espacios liberados, aunque Cedillo estimó un avance de apenas 10%. La expectativa es concluir una primera etapa hacia diciembre. Por ello, aunque el coordinador señaló que se hará lo posible para abrir a finales de 2026, no existe todavía una fecha definitiva de apertura.
Tampoco se ha anunciado aún el presupuesto específico que tendrá el Salón a partir de 2027. Cedillo confirmó que se está diseñando uno acorde con sus nuevas necesidades y que deberá contemplar tanto convocatorias y exposiciones como las actividades destinadas a sus artistas.
El aniversario, el 16 de noviembre, tendrá lugar mientras la nueva sede continúa en proceso de adecuación. El programa conmemorativo se realizará en el Museo de Arte Moderno los días 17, 18 y 19 de noviembre, con un foro sobre los 77 años del Salón y el lanzamiento de la convocatoria Puertas Abiertas y del programa de residencias curatoriales.
La exposición inaugural en San Pedro y San Pablo quedaría para diciembre o, según el avance de las obras, posteriormente. Así, se dijo, la renovación del Salón comenzará antes de que su nueva casa esté completamente lista: primero cambiarán sus reglas y su comunidad; después, el espacio que deberá sostenerlas.
Salón de la Plástica Mexicana
Otros integrantes históricos
- Dolores Cueto
- Jorge González Camarena
- Remedios Varo
- Carlos Mérida
- Angelina Beloff
- Manuel Álvarez
- Bravo María Izquierdo
- Héctor García
- Mariana Yampolsky
- Rufino Tamayo
- Flor Minor
Los costos para el SPM
- 3.5 millones: Primera etapa de adecuación de San Pedro y San Pablo
- 1.5 millones: Equipo y programación inaugural
- 5 millones: Inversión total aproximada del INBAL este año para el proyecto