Lectura 5:00 min
México y Francia revisan sus “resonancias y disonancias” culturales
Comienza la Gran Fiesta Franco-Mexicana en la Biblioteca Vasconcelos, que desde este martes alberga una muestra que revisa los vínculos entre ambos países a través de sus conflictos, influencias mutuas, personajes y episodios menos conocidos.
Aspecto general de la muestra.
¿Qué tan profunda es la relación cultural entre México y Francia? La respuesta podría sorprenderte.
Mucho antes de que ambos países establecieran relaciones diplomáticas, hace exactamente 200 años, ya existían intercambios, curiosidades, apropiaciones, malentendidos y hasta robos que hoy permiten reconstruir una historia común de cinco siglos.
Ésa es la apuesta de “Francia-México, 200 años de relación y amistad: resonancias, disonancias y contrapuntos”, exposición gráfica inaugurada este martes en la Biblioteca Vasconcelos de la Ciudad de México, con la que se da arranque a la Gran Fiesta Franco-Mexicana, un programa de tres meses con un sinfín de actividades culturales organizadas entre ambas naciones.
Curada por Philippe Ollé-Laprune y Conrado Tostado, y abierta al público del 2 de septiembre al 18 de octubre, la muestra reúne más de un centenar de reproducciones fotográficas, documentales y de obras de arte, junto con textos explicativos distribuidos en 52 paneles, todo en la planta baja de la Vasconcelos.
No pretende convertirse en un tratado sobre la historia oficial de las relaciones entre ambos países, adelanta el curador encargado. Su recorrido propone, más bien, observar cómo las ideas, las imágenes y las influencias circularon en ambas direcciones y dejaron para la memoria compartida momentos de fascinación y aprendizaje, pero también de conflicto y desencuentro.
Del Jean Fleury a Gabriel Orozco
Este recorrido histórico se remonta hasta 1523, cuando el corsario francés Jean Fleury capturó dos carabelas que Hernán Cortés había enviado a España con tesoros de la conquista. Aquellos objetos prehispánicos fueron exhibidos en Francia en 1527.
Por supuesto, se aborda la llamada Guerra de los Pasteles, en 1838, que desencadenó el que quizás es el conflicto bélico más serio entre ambas naciones, preámbulo de la llegada del emperador Maximiliano de Habsburgo a México impulsada por Napoleón III y la intervención francesa. Incluso se menciona la carta que el escritor Victor Hugo envió a Benito Juárez para, por un lado, celebrar la victoria del pueblo mexicano frente a las intenciones napoleónicas y, de manera contradictoria, suplicar clemencia por la vida del derrocado emperador. Sin embargo, la misiva llegó cuando Maximiliano ya había sido fusilado.
“Es un momento político muy bello, en el que Víctor Hugo dice que no es Francia quien los está atacando, sino un imperio que va en contra de los valores de Francia”, explica Ollé-Laprune.
Philippe Ollé-Laprune, curador.
Para el curador, el interés francés por México está marcado por un aspecto muy específico: “Tiene que ver con un mundo indígena, mágico, de imaginación, de fuerza y naturaleza”. Del lado mexicano, en cambio, el acercamiento a Francia estuvo fuertemente ligado al pensamiento crítico del siglo XVIII y a las ideas de democracia y república.
La exposición se detiene también en personajes que suelen quedar fuera de los grandes relatos. Entre ellos aparecen mujeres francesas que hicieron su vida en México, como Elena Poniatowska, Alice Rahon, Colette Urbajtel y la arqueóloga Laurette Séjourné, cuyas investigaciones en Teotihuacán tuvieron un papel destacado.
Y hay espacio para las historias curiosas. Una de ellas es la del pintor Henri Rousseau, “el Aduanero”, a quien durante años se le atribuyó una experiencia en las selvas mexicanas que nunca ocurrió: se terminó demostrando que jamás pisó México.
Entre las curiosidades se exhiben las solicitudes de admisión de algunos artistas mexicanos a la Ciudad Universitaria de París, entre ellos Manuel Felguérez y Francisco Toledo.
Solicitudes de admisión de Felguérez y Toledo.
La muestra también relata el paso de Diego Rivera por el París de las vanguardias; la historia del óleo sobre aluminio “El marco” (1938), de Frida Kahlo, adquirida por el Louvre en el 39 como la primera obra de una artista mexicana que ingresó a su colección; y una imagen de la escultura “La DS”, de Gabriel Orozco, para la que el artista mexicano recortó un automóvil Citroën, de manufactura francesa.
Así, el relato pasa de las expediciones y los objetos prehispánicos a las revoluciones, la literatura, el surrealismo, la fotografía, el cine, la arqueología y las artes visuales.
El contrapunto pendiente del patrimonio
Este arranque de diálogo cultural entre ambas naciones, sin embargo, tiene una zona donde el acuerdo todavía no existe: la restitución del patrimonio arqueológico mexicano que continúa circulando en el mercado francés.
Consultado sobre las persistentes subastas de piezas arqueológicas mexicanas en Francia, Ollé-Laprune reconoce abiertamente la discrepancia. “Había una tienda en el barrio latino del lugar en el que crecí donde había objetos (prehispánicos en venta)”, recuerda antes de opinar que existe un conflicto entre la legislación francesa y la posición mexicana.
“Sí, sería ideal que se llegue a un acuerdo, pero es muy difícil que Francia vaya en contra de sus principios de comercio, como es muy difícil, y lo entiendo, que los mexicanos acepten que se venden piezas de su país en el mercado internacional”, sostiene.
Después de 200 años de relaciones diplomáticas, la amistad no significa ausencia de conflicto. Para el curador, las diferencias también forman parte de una relación cultural que, justamente por no ser perfecta, sigue produciendo preguntas, intercambios y contrapuntos.
Gran Fiesta Franco-Mexicana
Próximos eventos
Exposición: “Nuestras escuchas. Minia Biabiany”
- Inauguración: 5 de septiembre
- Lugar: Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC)
Tour de Cine Francés
- 30 años de pasión en común
- Del 10 de septiembre al 14 de octubre
- Salas de Cinépolis
Exposición: “El códice Azcatitlán”
- Visita temporal del documento a México
- Museo Nacional de Antropología
- Del 17 de septiembre al 6 de diciembre
Exposición: “Francia en Fotoseptiembre. Miradas de la fotografía contemporánea francesa”
- Inauguración: 11 de septiembre, 15:00 horas
- Lugar: Espacio Báltico