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Arte e Ideas

Lectura 4:00 min

Edipo o pequeño tratado sobre la anagnórisis

La tragedia de Sófocles volvió a escena, en el Festival Internacional Cervantino, con una pregunta incómoda: ¿realmente tenemos el valor de descubrir quiénes somos incluso cuando la verdad contradiga todo lo que creíamos saber?

El Teatro Cervantes de Guanajuato presentó una adaptación del clásico de Sófocles dirigida por Alessandro Serra de la compañía Serdegna Teatro. foto: cortesía fic.

La palabra anagnórisis proviene del griego que significa reconocimiento. En el relato trágico teatral, la anagnórisis se usa para establecer y reconocer ese instante en que un personaje descubre una verdad capaz de trastocar todo lo que creía saber de sí mismo. De esta manera, el término no refiere solamente a una revelación. Es, más bien, el inicio del derrumbe de una identidad.

La tragedia de Edipo rey, escrita por Sófocles, es el ejemplo por antonomasia. El protagonista busca al responsable de la desgracia que asola Tebas, sin saber que la investigación terminará por señalarlo a él. Cuando descubre que mató a su padre y se casó con su madre sin conocer sus identidades, el pasado adquiere un significado irreversible. Edipo no sólo descubre lo que hizo: descubre quién ha sido durante toda su vida.

Es un hecho que nos resultan históricamente atractivos los vuelcos de trama relacionados con la paternidad, los parentescos ocultos y las identidades trastocadas. Pero la fuerza de Edipo no reside únicamente en la sorpresa de la revelación, sino en lo que ésta exige: ¿qué hacemos cuando la verdad destruye el relato que sostenía nuestra vida?

Este fin de semana, en el Teatro Cervantes de Guanajuato, en el marco del 54.° Festival Internacional Cervantino (FIC) el director italiano Alessandro Serra, de la compañía Serdegna Teatro, llevó esa pregunta a escena con Tragùdia. El canto de Edipo, una relectura que integra Edipo rey y Edipo en Colono, la tragedia en la que Sófocles conduce al protagonista ciego y desterrado hacia el final de su vida.

Un canto ritual y arcaico

Con una precisión notable entre actuación, iluminación y dominio de la voz, la puesta en escena superpuso tiempos y desplegó una anagnórisis que no concluye con el descubrimiento, sino que, en ella, Edipo se clava una estaca en los ojos: una paradoja en la que la ceguera física sobreviene cuando la verdad ya resulta imposible de ignorar.

Para esta obra, Serra recurrió al grecánico, una variedad lingüística de raíz griega que pervive en el sur de Italia. Aunque no fue la lengua de Sófocles, su sonoridad dotó al montaje de una dimensión ritual que desplazó el relato de la conversación cotidiana hacia el canto y hasta una dimensión ritual.

Durante la conferencia previa a la presentación en el Cervantes, el director planteó una pregunta a sus actores: “imaginen que vuelven a casa, encienden la luz y encuentran al niño que fueron. ¿Tendrían el valor de mirarlo a los ojos?”.

La pregunta trasciende el mito. Para Serra, conocerse significa atreverse a atravesar el dolor de la propia historia, incluso cuando contradice todo lo que creíamos ser.

En el clásico griego y también en esta adaptación, Edipo busca la verdad hasta sus últimas consecuencias. Su tragedia recuerda que el conocimiento no siempre es un consuelo.

A veces, saber la verdad apenas nos deja la tarea de aprender a vivir con aquello que ya no podemos desconocer.

¿Qué es la anagnórisis?

La palabra griega anagnórisis significa reconocimiento. En la tragedia, es el momento en que un personaje descubre una verdad sobre su identidad o sus circunstancias que transforma el sentido de todo lo sucedido. En Edipo rey, el protagonista descubre que él mismo es el responsable de la desgracia que intentaba resolver.

Maldonne

  • En Circuito Cervantino
  • 13 de octubre
  • Teatro Manuel Doblado, León, Guanajuato.20:00 horas
  • 16 de octubre
  • Teatro Julio Castillo, Centro Cultural del Bosque, Ciudad de México20:00 horas
  • 18 de octubre
  • Teatro Ángela Peralta, Mazatlán, Sinaloa19:00 horas

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