Lectura 5:00 min
¿Duermes bien y aun así estás agotado? Estas son las señales del síndrome de fatiga crónica
El síndrome de fatiga crónica es una enfermedad compleja que puede afectar la vida diaria y que, pese a su impacto, sigue siendo poco conocida y frecuentemente subdiagnosticada
Síndrome de fatiga crónica: las señales de alerta si el cansancio nunca desaparece.
Dormir toda la noche, descansar durante el día y aun así sentir un agotamiento extremo que no desaparece puede ser una señal de alerta. Cada 8 de agosto, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) conmemora el Día de la Encefalomielitis Miálgica Severa o Síndrome de Fatiga Crónica, una fecha que busca visibilizar esta enfermedad, impulsar la investigación científica y combatir el estigma que enfrentan quienes la padecen.
A diferencia del cansancio habitual que puede aparecer después de una jornada intensa o una mala noche de sueño, el síndrome de fatiga crónica —también conocido como encefalomielitis miálgica (EM/SFC)— es una enfermedad crónica, compleja y multisistémica que puede limitar severamente la capacidad de una persona para trabajar, estudiar o realizar actividades cotidianas.
De acuerdo con los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos, no se trata simplemente de "sentirse cansado", sino de un padecimiento que afecta diversos sistemas del organismo y cuya causa exacta aún se desconoce
¿Qué es el síndrome de fatiga crónica?
El síndrome de fatiga crónica es una enfermedad caracterizada por una fatiga intensa y persistente que no mejora con el descanso y que empeora después de realizar actividades físicas, mentales o incluso emocionales que anteriormente eran tolerables.
Los especialistas del CDC explican que el diagnóstico no depende de un solo síntoma, sino de un conjunto de manifestaciones que deben mantenerse durante un periodo prolongado y afectar significativamente la vida diaria de la persona.
Actualmente no existe una prueba de laboratorio específica que confirme la enfermedad, por lo que el diagnóstico se realiza mediante la evaluación clínica y descartando otros padecimientos que puedan causar síntomas similares
Estas son las señales que no debes ignorar
Los CDC establecen que existen varios síntomas clave que pueden hacer sospechar la presencia del síndrome de fatiga crónica:
- Fatiga extrema durante más de seis meses, diferente al cansancio habitual y que no mejora con dormir o descansar.
- Malestar posesfuerzo (PEM), considerado el sello distintivo de la enfermedad. Después de realizar una actividad física o mental, incluso si es ligera, los síntomas empeoran y la recuperación puede tardar varios días o incluso semanas.
- Sueño no reparador, es decir, dormir las horas suficientes pero despertar con la misma sensación de agotamiento.
- Problemas de memoria, concentración o "niebla mental", que dificultan pensar con claridad o procesar información.
- Mareos o sensación de desmayo al ponerse de pie, conocidos como intolerancia ortostática.
Además, algunas personas pueden presentar dolor muscular, molestias articulares, dolores de cabeza, sensibilidad a estímulos como la luz o el ruido, alteraciones del sueño y síntomas similares a los de una gripe.
¿Por qué dormir no elimina el cansancio?
Una de las principales diferencias entre el cansancio común y el síndrome de fatiga crónica es que el descanso no devuelve la energía.
Mientras que una persona sana suele recuperarse después de dormir o disminuir la actividad física, quienes viven con esta enfermedad continúan experimentando agotamiento extremo. Incluso actividades tan sencillas como leer, trabajar frente a una computadora, hacer las compras o caminar algunas cuadras pueden desencadenar un empeoramiento importante de los síntomas.
Por ello, los especialistas consideran que el malestar posesfuerzo es una de las características más importantes para diferenciar esta enfermedad de otros problemas de salud
La ciencia aún busca respuestas
Aunque todavía no se conoce la causa exacta del síndrome de fatiga crónica, la evidencia científica ha demostrado que se trata de una enfermedad con bases biológicas y no simplemente de un problema relacionado con el estrés o factores psicológicos.
Diversas investigaciones analizan alteraciones en el sistema inmunológico, el metabolismo, el sistema nervioso y la respuesta del organismo después de ciertas infecciones virales.
Uno de los estudios más recientes, publicado en 2026 en la revista científica Frontiers in Neuroscience, encontró evidencia de que las personas con encefalomielitis miálgica presentan alteraciones en el sistema glinfático, un mecanismo del cerebro encargado de eliminar desechos durante el sueño.
Los investigadores observaron que esta disfunción se relacionó con mayores problemas de sueño y dificultades para concentrarse, aunque aclararon que los resultados aún son preliminares y no demuestran una causa definitiva de la enfermedad
¿Cuándo acudir al médico?
Los especialistas recomiendan buscar atención médica cuando el cansancio:
- Persiste durante varios meses.
- No mejora con el descanso
- Impide realizar actividades cotidianas
- Se acompaña de problemas de memoria, concentración o mareos
- Empeora considerablemente después de realizar cualquier esfuerzo físico o mental
El médico puede solicitar estudios para descartar otras enfermedades como anemia, alteraciones de la tiroides, trastornos del sueño u otras afecciones que también provocan fatiga.
¿A dónde acudir en México?
En el marco del Día de la Encefalomielitis Miálgica Severa o Síndrome de Fatiga Crónica, el ISSSTE informó que brinda atención integral a las personas que viven con este padecimiento mediante un equipo multidisciplinario integrado por especialistas en medicina interna, neurología, psiquiatría, reumatología e inmunología.
El instituto explicó que el tratamiento busca controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes mediante rehabilitación física adaptada, terapias cognitivas, apoyo psicológico y, cuando es necesario, tratamiento farmacológico. También ofrece orientación a familiares para favorecer un adecuado manejo de la enfermedad.
Los especialistas recuerdan que, aunque actualmente no existe una cura, un diagnóstico oportuno y un manejo integral pueden ayudar a reducir el impacto del síndrome de fatiga crónica y permitir que los pacientes conserven la mayor calidad de vida posible.