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Arte e Ideas

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Artes escénicas para normalizar las enfermedades mentales

Se estima que 500 millones de personas en el mundo presentan algún trastorno mental.

“La depresión no es tristeza. Digamos que es uno de sus ingredientes, pero es mucho más profundo y mucho más serio que eso, es el robo de la voluntad, afecta la manera de pensar, de sentir, comer, dormir, afecta la autoestima; no es una situación de la que uno pueda librarse a voluntad, requiere tratamiento y no sólo un tecito de la yerba de San Juan...”. Este es un fragmento del soliloquio D’Mente, el cual regresa a los escenarios a través de su creador y protagonista Ari Telch.

Hablar de enfermedades mentales por muchos años ha sido un tabú y, por consiguiente, están saturadas de mitos: “En la familia de eso no se habla”. Sin embargo, se estima que 500 millones de personas en el mundo presentan algún trastorno mental. La Organización Mundial de la Salud calcula que más de 300 millones padecen depresión; 60 millones, trastorno bipolar, y casi 21 millones esquizofrenia. Además, casi 1 millón de personas se suicida al año, lo que representa más muertes que las producidas por las guerras y los desastres naturales.

En México, 17% de las personas presenta al menos un trastorno mental y una de cada cuatro lo padecerá como mínimo una vez en su vida. De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud Mental, 3 millones de personas son adictas al alcohol, 13 millones son fumadores y hay más de 400 mil adictos a psicotrópicos. Entre 1 y 2% de la población adulta ha intentado suicidarse y la tasa de suicidios consumados tiene una tendencia al alza.

La obra escrita junto con Alfonso Cárcamo pretende normalizar la enfermedad mental, “no minimizarla, que quede claro”, explicó Ari en conferencia de prensa: “Necesitamos hablar de ello, visibilizarla, pues no se trata de personas que babean y no piensan bien. En realidad, todos tenemos episodios de enfermedad mental”.

El soliloquio toca temas de manera seria, pues el actor realizó una investigación durante tres años y medio: “Leí mucho sobre mi enfermedad, la bipolaridad, que antes era conocida como maníaco depresiva. Cuando vas investigando, te vas encontrando a todas las demás enfermedades y te das cuenta que es más común de lo que pensabas. Además, vas encontrando ejemplos en tu entorno cercano”.

Pero como se trata de normalizar la enfermedad mental, el público también va a encontrar un cotorreo, “yo me doy a la tarea de hacer personajes y hablar de adolescencia, enamoramiento, síndrome premenstrual, el alcohol, la mariguana y muchos otros, pero con humor. Me la paso bien”, agregó.

Para esta temporada, el actor también se mete con nuestro nuevo entorno político, “ahora nos quejaremos de la Guardia Nacional, todo con respeto, pero sí nos aprovechamos del momento político”, sostuvo.

En México no se atiende el problema

Durante el encuentro con el actor, fue cuestionado sobre la manera de atender el problema desde su experiencia. Ari fue tajante: primero tenemos que ir en busca de los médicos expertos. El psiquiatra es el especialista que decodifica la química del cerebro y devela cómo funcionan las hormonas para poder actuar con bienestar y tener ganas de hacer las cosas. Él encontrará el medicamento apropiado para ti y trabajaran juntos, pues esto funciona a prueba y error. Es un tema casi artesanal.

Aseguró que, hoy por hoy, es una tontería tenerle miedo al psiquiatra, pero añadió que hay un factor que hace mucho más lejano este recurso para la población: “Aquí no hay programas de higiene mental. Incluso hoy se destina menos de 1% del presupuesto de salud a salud mental. En México hay una sola clínica de rehabilitación a cargo del Estado; hospitales de enfermedades mentales, muy pocos. Si eres adicto en Yucatán, ya te chingaste”.

De acuerdo a datos de la Oficina de Información Científica y Tecnológica para el Congreso de la Unión, en el 2017, la Secretaría de Salud destinó para la salud mental 2% del presupuesto total asignado. Se emplea 80% para mantener hospitales psiquiátricos, y muy poco se destina a detección, prevención y rehabilitación.

Telch recordó que, hablando de drogas y clínicas de rehabilitación a cargo del Estado, el actual presidente dijo que iba a atender el problema en todos los estados: “No ha sucedido y no he escuchado de una sola noticia. Es gravísimo lo que está sucediendo. Imagínate, si es difícil convencer a tu familiar para llevarlo al médico psiquiatra, porque además está deprimido, tener que cruzar de estado para llegar a otro estado y que te den una cita en seis meses. O ponemos ojo, o nos carga. En realidad, ya nos está cargando”.

La obra se presentará todos los lunes a las 20:45 horas, desde este lunes 21 de enero y hasta el 15 de abril en el teatro Milán, ubicado en Lucerna 64, colonia Juárez.

nelly.toche@eleconomista.mx

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