La crisis de combustible que se agudiza en Cuba no le dejó a Eduardo Romano otra "alternativa" que vender su viejo automóvil de los años 1950 para comprarse un triciclo eléctrico y seguir trabajando de taxista.
La crisis de combustible que se agudiza en Cuba no le dejó a Eduardo Romano otra "alternativa" que vender su viejo automóvil de los años 1950 para comprarse un triciclo eléctrico y seguir trabajando de taxista.
