Banxico evaluaría giro restrictivo de la Fed antes de decidir sobre tasas: Banamex
El mensaje adoptado por Banco de México, de desacoplamiento de la Fed, tenía un sesgo acomodaticio y resultaba poco cauteloso ante la incertidumbre y la volatilidad de los mercados financieros.

La Junta de Gobierno de Banco de México tendrá que evaluar el tono y las señales sobre la trayectoria de las tasas de interés que dé la Reserva Federal de Estados Unidos hoy, antes de anunciar su propia decisión monetaria el próximo 5 de noviembre.
Aunque el banco central mexicano ha señalado que no tiene que seguir mecánicamente los movimientos de su homólogo estadounidense, el giro hacia posturas más restrictivas en economías avanzadas podría limitar su margen para reducir la tasa de referencia, advirtieron expertos de Banamex.
En varios análisis publicados tras la decisión monetaria del 24 de septiembre, los especialistas consideraron que el mensaje de desacoplamiento de la Fed, adoptado por Banco de México tenía un sesgo acomodaticio y resultaba poco cauteloso ante la incertidumbre y la volatilidad de los mercados financieros.
Observaron que el endurecimiento de las condiciones monetarias en Estados Unidos y otras economías avanzadas limitaría las posibilidades de recortes en México, en un contexto de inflación por encima de la meta y un diferencial de tasas que ya se encontraba en mínimos históricos.
En Banamex atribuyeron “menor nerviosismo” del mercado en las sesiones del 26 y 27 de octubre, a la expectativa de que la Fed dejará la tasa sin cambio en su decisión de este mediodía, en un rango que va de 3.75% a 4 por ciento.
El giro restrictivo en las expectativas para la Fed
Sin embargo, el fortalecimiento posterior del dólar y la depreciación de la moneda mexicana coincidieron con un cambio en las expectativas sobre la política monetaria estadounidense.
En un análisis del 26 de octubre, los economistas de Banamex señalaron que persistían las apuestas por un posible incremento de al menos 25 puntos base en la última reunión de política monetaria del año.
De acuerdo con sus estimaciones, los futuros asignaban, en ese momento, una probabilidad de 89.5% a una pausa en octubre y de 73.1% a un aumento en diciembre.
Estas expectativas respondían a la incertidumbre sobre la evolución de los próximos indicadores económicos y a los posibles efectos del conflicto en Medio Oriente sobre la inflación y la actividad económica, en ausencia de señales claras de una posible resolución, subrayaron.
Debilitamiento del peso refleja expectativas de restricción en la Fed
En el análisis Desacralizar el tipo de cambio en México, publicado el 13 de octubre, Banamex explicó que la depreciación del peso no se traduce necesariamente en un aumento proporcional de los precios.
De acuerdo con los analistas, la credibilidad de la política monetaria y la posibilidad de que los movimientos cambiarios sean transitorios contribuyen a moderar el traspaso de la depreciación a la inflación.
Otro factor es la capacidad de las empresas para absorber temporalmente parte de los costos mediante sus márgenes, inventarios y coberturas. Sin embargo, Banamex matizó que el traspaso no ha desaparecido y persiste en las mercancías con alto contenido importado.
Por ello, el menor traspaso cambiario no elimina el riesgo inflacionario ni resuelve el dilema de Banco de México.
La Junta deberá ponderar las presiones sobre el peso derivadas de las condiciones financieras internacionales frente a la trayectoria de la inflación y sus expectativas, sin asumir que los movimientos de la Fed deben replicarse automáticamente en México.
