¿De quién son las islas del río Bravo que reclama Texas? Experto explica la disputa

Con base en el tratado internacional de límites fluviales firmado entre México y Estados Unidos en 1970, parece claro que la soberanía de las nueve islas es de Estados Unidos; sin embargo, no está claro si son propiedad del gobierno federal estadounidense, del gobierno estatal texano o de algún particular, explica Xavier Oliveras González, investigador de El Colegio de la Frontera Norte.

main image

Las islas se encuentran en el río Bravo y abarcan cerca de 27 hectáreas. México advierte que únicamente una comisión binacional puede determinar la soberanía de estos territorios

Diego Badillo

La controversia generada por la decisión del gobierno de Texas de reclamar la propiedad de nueve islas del río Bravo, ubicadas en la frontera entre México y Estados Unidos, no constituye necesariamente una disputa de soberanía nacional, sino una diferencia sobre la titularidad de esos terrenos explicó Xavier Oliveras González, investigador de El Colegio de la Frontera Norte (Colef).

De acuerdo con la interpretación que hace el especialista del Tratado para Resolver las Diferencias Fronterizas Pendientes y para Mantener a los Ríos Bravo y Colorado como la Frontera Internacional, firmado en 1970, la soberanía de las nueve islas recientemente reclamadas como propiedad del estado de Texas por la Oficina General de Tierras de Texas (GLO por sus siglas en inglés), es de Estados Unidos; sin embargo, lo que no está claro es si son propiedad del gobierno federal estadounidense, del gobierno estatal texano o de algún particular.

El también doctor en Geografía, especializado en regiones transfronterizas y espacios transnacionales, explicó a El Economista que el artículo 2 del Tratado establece que el límite internacional corre por el centro del cauce ocupado por el escurrimiento normal y en donde tenga dos o más cauces, por el centro del cauce que tenga la mayor anchura promedio en su longitud.

Además, el Tratado precisa que el límite internacional determinará la soberanía de las tierras a uno y otro lado de él.

La CILA tiene facultades para determinar la frontera internacional

El especialista subrayó que existen los instrumentos legales y las figuras institucionales bilaterales suficientes para atender las diferencias, por lo que no advierte elementos que anticipen una crisis diplomática.

En ese sentido, el académico consideró acertada la postura expresada por el gobierno mexicano el pasado 30 de octubre, cuando refirió que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) es la instancia facultada por ambos gobiernos para aplicar el Tratado y determinar de qué lado del límite se encuentra cada isla y que ninguna autoridad estatal tiene esa atribución.

El especialista aclaró que la CILA tiene atribuciones para determinar y demarcar la frontera internacional, pero no para resolver controversias ordinarias sobre la titularidad de propiedades privadas o estatales.

En ese sentido, subrayó que lo que reclama la GLO es la propiedad y no hace ningún pronunciamiento respecto de la soberanía. “Eso es algo que no ha sido lo suficientemente claro en algunos sectores de México”.

El pasado 26 de octubre, la comisionada de la Oficina General de Tierras de Texas, Dawn Buckingham, informó que la dependencia a su cargo identificó nueve islas fluviales del río Bravo ubicadas entre Laredo y McAllen, como propiedad del estado de Texas.

Se trata de las islas Nixon, Tex Mex, La Bota, Lost Boot, Mckendricks, Clark, Zachary y Miller y Miller 2, que, en conjunto, suman alrededor de 27 hectáreas.

image

Texas invoca razones de seguridad para reclamar las islas

Buckingham argumentó que las islas fronterizas pueden ser utilizadas por organizaciones delictivas, aunque reconoció que no se había confirmado actividad criminal en las nueve identificadas.

El académico Oliveras González comentó que el argumento de la seguridad también fue invocado por la GLO en 2023, cuando la comisionada Buckingham declaró que la isla Fronton, ─de unas 69 hectáreas y ubicada en el condado de Starr─, era propiedad del estado de Texas.

Tras esa declaración, personal del Departamento de Seguridad Pública de Texas y del Departamento Militar de Texas retiraron vegetación de la isla para facilitar las labores de vigilancia y seguridad en la zona.

Buckingham afirmó que esas acciones redujeron la actividad delictiva, aunque no aportó datos que pudieran corroborarlo.

Sin embargo, el 30 de abril de 2024, la sección estadounidense de la CILA emitió un pronunciamiento según el cual ese terreno es propiedad federal estadounidense.

La Comisión indicó que, tras revisar la documentación presentada, Texas no había podido confirmar cuándo ni cómo había adquirido formalmente la propiedad de Fronton.

Oliveras González consideró que las referencias de Buckingham a la delincuencia organizada forman parte de un discurso de inseguridad fronteriza para respaldar una mayor presencia de las autoridades texanas en las islas del río Bravo. A su juicio, este planteamiento se vincula con las políticas estatales de control migratorio.

Las disputas territoriales del río Bravo tienen antecedentes históricos

La soberanía y posesión de terrenos e islas del río Bravo han provocado controversias entre México y Estados Unidos desde el siglo XIX.

El tratado Guadalupe Hidalgo, firmado el 2 de febrero de  1848, puso fin a la guerra entre México y Estados Unidos y estableció el río Bravo como parte de la frontera internacional.

En 1884, autoridades estadounidenses ingresaron a la isla Morteritos, también conocida como isla del Castor, ubicada al este de Ciudad Miguel Alemán, Tamaulipas, cerca de Roma, Texas e incautaron ganado mexicano lo que provocó una controversia diplomática.

Las autoridades estadounidenses sostuvieron que la isla pertenecía a su territorio, posición que México cuestionó inicialmente.

El conflicto se resolvió cuando México aceptó la jurisdicción estadounidense sobre la isla, a cambio de avanzar hacia un tratado bilateral para establecer reglas para resolver controversias provocadas por los cambios en el cauce del río.

El Chamizal: una controversia territorial que duró casi un siglo

El otro conflicto relevante es el surgido por la soberanía de un terreno conocido como El Chamizal, localizado entre Ciudad Juárez, Chihuahua y El Paso, Texas. La controversia se prolongó desde la década de 1860 hasta 1963.

Surgió porque los cambios en el cauce del río dejaron del lado estadounidense terrenos que originalmente se encontraban en territorio mexicano.

Estados Unidos tenía la posesión y ejercía jurisdicción sobre los terrenos en disputa, mientras que México reclama su soberanía.

El problema se solucionó con la Convención del Chamizal, firmada el 29 de agosto de 1963, que estableció que Estados Unidos entregaría a México la mayor parte del terreno (333 hectáreas), mientras ambos países realizarían ajustes territoriales y obras hidráulicas para establecer una frontera estable claramente identificable.

Dawn Buckingham pierde la reelección en GLO de Texas

Por otra parte, el cargo de titular de la Oficina General de Tierras de Texas es de elección popular. En las elecciones del pasado 3 de noviembre la republicana Dawn Buckingham trató de buscar la reelección pero perdió ante el demócrata Ben Flores, quien será el primer político de origen mexicano en ocupar ese puesto.

De acuerdo con la Secretaría de Estado de Texas, Benjamín Flores obtuvo cinco millones 014,714 votos, frente a cuatro millones,  576,883 obtenidos por Buckingham.

En las prioridades del hoy virtual titular electo de esa oficina expuestas en su plataforma electoral, no figura el asunto de la propiedad de las islas fluviales del río Bravo.

tracking reference image
Suscríbete