Historia o cuento

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Ezra Shabot | Línea directa

Ezra Shabot Askenazi

El debate sobre la interpretación histórica del surgimiento de la nación mexicana tiene una enorme importancia al nivel de la discusión académica y de círculos de estudiosos que rescatan el pasado como una forma de explicar el presente. Pero cuando se utiliza como un arma política para desacreditar a aquellos que no aceptan a ciegas la narrativa impuesta desde la cúpula del Estado, entonces la historia se convierte en un instrumento destinado a eliminar a opositores considerados como “traidores a la patria”.

Y es que el tema de la Conquista y la historia de la Nueva España ha servido para apuntalar el discurso excluyente de la 4T. Los españoles perversos vs los indígenas oprimidos, es en realidad el argumento que reproduce la visión maniquea de los leales a López Obrador enfrentando al enemigo interno y externo que pretende apoderarse del México liberado por Morena en el 2018. La insistencia de Sheinbaum por continuar con el debate absurdo sobre la mexicanidad no tiene que ver con la presencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso a nuestro país, sino con la amenaza de Trump de intervenir en México para desbaratar los cárteles político criminales que involucran a las esferas más altas de Morena, empezando por el solitario de Palenque.

El enemigo no son los españoles, sino los potenciales invasores norteamericanos encabezados por el locuaz habitante de la Casa Blanca, quien demanda la entrega de políticos mexicanos que hoy forman parte de la clase gobernante. La identidad mexicana se forjó de una combinación mestizo – católica cuyo enemigo histórico fueron los blancos anglosajones protestantes que invadieron México, y no Hernán Cortés como ahora se pretende establecer.

Todos estos anacronismos que habían sido superados tras la conformación de un bloque de libre comercio entre nuestro país y los Estados Unidos y Canadá, regresan hoy como una grave amenaza para la estabilidad de la región en su conjunto. La ausencia de un estado de derecho en México y la acusación contra Rocha Moya y sus socios, ha destapado la cloaca de la narcopolítica existente desde hace muchos años, pero convertida en política de estado por López Obrador desde 2018.

La polémica histórica sobre los orígenes de la nación es parte de la discusión permanente que enriquece el acervo cultural de los mexicanos. Lo otro, el cuento de los malos y los buenos, de los patriotas y los traidores, es un recurso propio de los populistas que pretenden polarizar a la ciudadanía e imponer una única e incuestionable visión de la realidad.

El peligro real está hoy en el México desmantelado de instituciones democráticas y de leyes aplicables a todos, y en un país cuyos dueños son cada vez más socios, e incluso empleados de criminales de altos vuelos. Seguir con el cuento de los españoles y los aztecas no nos alejará de una realidad inocultable: el país sufre la violencia de los narcos y la posibilidad de una reacción virulenta de Washington.

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