Trump pedirá a Xi convencer a Irán

China podría ser la llave que abra el estrecho de Ormuz, al estadounidense le urge por presiones económica y electoral.

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El presidente Donald Trump llegó ayer a Beijing; fue recibido en el aeropuerto internacional por el vicepresidente de China Han Zheng.foto: reuters

AFPReuters

Beijing. El presidente chino, Xi Jinping, recibía en la mañana del jueves (al cierre de la edición) en Pekín a su homólogo estadounidense, Donald Trump, para abordar las múltiples discrepancias entre las dos potencias, como las relaciones comerciales, Irán o Taiwán.

Estados Unidos y China avanzarían esta semana hacia un mecanismo comercial regulado para productos no sensibles, y que cada parte identifique productos por valor de unos 30,000 millones de dólares sobre los que podrían reducir los aranceles y comercializarlos entre sí sin traspasar los límites de seguridad nacional, según Reuters luego de una reunión entre el secretario del Tesoro de EU con el vice primer ministro de China, Scott Bessent y He Lifeng, respectivamente.

La denominada "Junta de Comercio" fue planteada por el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, en marzo como un acuerdo clave que se esperaba alcanzar en la cumbre de esta semana entre los presidentes de EU y China.

Los contornos del plan siguen siendo vagos, pero hay un cambio clave respecto a los diálogos anteriores: Washington ya no exige que Pekín cambie su modelo económico dirigido por el Estado e impulsado por las exportaciones para parecerse más al modelo estadounidense, impulsado por el consumo y orientado al mercado.

A pesar de sus tensas relaciones, el presidente chino ofrecerá por la noche un banquete en honor a Trump y el viernes compartirá un té y un almuerzo con él.

A su llegada al Salón del Pueblo, el presidente chino le dedicó unas palabras diplomáticas a Trump: "Una relación estable entre China y Estados Unidos es una bendición para el mundo. La cooperación beneficia a ambas partes, mientras que la confrontación perjudica a ambas. Deberíamos ser socios, no rivales".

El estadounidense le regresó la cortesía al dedicarle buenos deseos: "Es un honor estar con usted. Es un honor ser su amigo, y la relación entre China y Estados Unidos va a ser mejor que nunca"

Entre las prioridades de Washington está alcanzar acuerdos en el ámbito de la agricultura y, si es posible, la confirmación de un pedido masivo de aviones al fabricante estadounidense Boeing.

Trump lleva en su delegación al director ejecutivo de la empresa aeronáutica, Kelly Ortberg, pero también a destacados empresarios como Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple) o Jensen Huang (Nvidia).

Durante su largo vuelo hacia China, Trump escribió en redes sociales que iba a presionar a Xi para "abrir" el gigante asiático a las empresas estadounidenses.

China pide "estabilidad"

Según el gobierno estadounidense, Trump quiere convencer a China, el principal importador de petróleo y socio estratégico de Irán, de usar su influencia para encontrar una salida a la crisis en el Golfo.

El presidente estadounidense ya ha intentado poner fin a las compras de petróleo iraní por parte de China con sanciones. Una maniobra condenada por Pekín.

“Vamos a tener una larga conversación sobre Irán”, dijo Trump antes del viaje.

Su secretario de Estado, Marco Rubio, adoptó un tono algo diferente: “Esperamos convencerlos de que desempeñen un papel más activo para lograr que Irán abandone lo que está haciendo ahora”, dijo a la cadena Fox News ayer.

El cierre del estrecho de Ormuz como consecuencia de los bloqueos iraní y estadounidense afecta directamente a China.

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