La Casa Blanca culpa al odio de la izquierda
El intento de magnicidio la noche del sábado ocurriría bajo un entorno donde “los enemigos del pueblo” no quieren al presidente Trump, dijo vocera.

Foto: AFP
Washington. La Casa Blanca culpó ayer 27 de abril, al "culto al odio de la izquierda" por el tiroteo ocurrido en una cena de gala de corresponsales celebrada en Washington a la que asistió Donald Trump.
La secretaria de prensa Karoline Leavitt afirmó que el incidente fue el tercer intento de asesinato contra el presidente republicano en los últimos dos años.
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“El culto al odio de la izquierda contra el presidente y todos aquellos que le apoyan y trabajan para él ha provocado que varias personas resultaran heridas y murieran, y este fin de semana estuvo a punto de volver a ocurrir”, declaró Leavitt.
Trump ha traspasado reiteradamente los límites con sus furibundos ataques verbales contra sus oponentes.
En la rueda de prensa celebrada minutos después del incidente en la cena, Trump adoptó un tono más conciliador hacia los medios de comunicación, a los que anteriormente había tildado de "enemigos del pueblo".
Pero Leavitt, que compartía escenario con Trump en la cena cuando ocurrió el incidente, dijo que ha habido una "demonización sistemática" del presidente.
“Nadie en los últimos años ha sido blanco de más balas y más violencia que el presidente Trump”, declaró Leavitt.
“Aquellos que constantemente etiquetan y difaman falsamente al presidente como fascista, como una amenaza para la democracia, y lo comparan con Hitler para ganar puntos políticos, están alimentando este tipo de violencia”, añadió.
Imputado
El hombre acusado del tiroteo, Tomas Allen, de 31 años, fue procesado el día de ayer en un tribunal bajo cargos de intentar asesinar al presidente Trump y por dos delitos relacionados con armas de fuego.
Allen no se declaró culpable ni inocente en la audiencia en una corte federal en Washington. Permanecerá detenido a la espera de su próxima comparecencia ante la corte.
“Intentó asesinar al presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump”, dijo la fiscal Jocelyn Ballantine ante el tribunal, ante Allen quien vestía un traje de prisionero azul.
Rentabilidad
Pocas horas después del tiroteo Trump comentó la conveniencia de tener un salón de fiestas en la Casa Blanca porque sería una forma de evitar este tipo de sucesos.
El domingo dijo sentirse “honrado" porque “he estudiado otros magnicidios y siempre les pasan a las personas que mayor impacto tienen, a las personas que más hacen; no a los que pasan desapercibidos”, dijo. “Odio decir que me siento honrado”.


