Gastos de operación del Tren Maya rebasaron casi 800% sus ventas en el 2025

El año pasado ingresó 541.8 mdp por concepto de comercialización de bienes y servicios, mientras que su funcionamiento y otras pérdidas consumieron 4,810 mdp; expertos ven poco probable que el proyecto alcance su punto de equilibrio en el 2030, como ha prometido el gobierno.

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La brecha entre ventas y gastos de operación del Tren Maya se ha cubierto con subsidios y “otros ingresos” entre los que destacan los provenientes de un fideicomiso público que se nutre de los ingresos que pagan los visitantes que entran al país.FOTO: ESPECIAL

Alejandro de la Rosa

Lento avance ferroviario. El Tren Maya transportó durante 2025 a 1.3 millones de pasajeros y generó ingresos que sumaron 541.8 millones de pesos por prestación de servicios y venta de bienes, mientras que sus gastos totales de operación y “otras pérdidas” fueron 788% mayores: 4,810.3 millones de pesos, de acuerdo con información de la empresa de mismo nombre adscrita a la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa).

Desde la inauguración de la primera etapa del proyecto, en diciembre del 2023 las pérdidas operacionales suman 8,267.8 millones de pesos (58% de ese monto se generó el año pasado). Esa cifra resulta de contrastar ventas por 823.6 millones de pesos y gastos de funcionamiento y “otras pérdidas”, por 9,091.5 millones de pesos.

Este déficit ha sido cubierto por el gobierno mediante participaciones, aportaciones, incentivos derivados de colaboración fiscal, fondos distintos de aportaciones, transferencias, asignaciones, subsidios u otros ingresos.

En los planes de la empresa está escrito que en el 2030 se logre el equilibrio financiero con el apoyo de los servicios de carga que se prevé incorporar a finales del presente año.

“El Tren Maya, desde su origen, no fue un proyecto debidamente estudiado. Son conocidos los sobrecostos. Se construyó al mismo tiempo que se iba planeado. En principio se pensó que tuviera participación privada, pero en el momento que el anterior gobierno federal determinó que sería obra pública en su totalidad se pasó el riesgo a los contribuyentes”, consideró el director del Instituto Mexicano de Desarrollo de Infraestructura (IMEXDI), Edmundo Gamas.

En consecuencia, dijo: los datos oficiales refieren que no se están recuperando sus costos de operación ni lejanamente. “Crearon otro Pemex, otro agujero negro que no tienen ninguna posibilidad de ser tapado, más que con más y más recursos fiscales”.

Parte de los recursos que recibe la Defensa provienen de un fideicomiso público que se nutre del 67% de los ingresos que pagan los visitantes sin permiso para realizar actividades remuneradas (turistas que llegan vía aérea al país) y que el año pasado sumó cerca de 20,000 millones de pesos.

Previo a la extinción del Consejo de Promoción Turística de México (en el sexenio anterior), ese dinero se destinaba principalmente a promover los atractivos turísticos del país y ahora el porcentaje mencionado se entrega a la dependencia.

Así, los recursos se destinan a las empresas de participación estatal sectorizadas, entre ellas el tren, hoteles, aeropuertos y Mexicana de Aviación.

Más subsidios ¿privatización?

En el Programa Institucional Tren Maya 2025-2030, se menciona que el sistema ferroviario “bien administrado puede lograr su punto de equilibrio y generar ingresos para el Estado Mexicano, sobre todo cuando se suma el servicio de transporte de carga. Ese es el objetivo que nos hemos planteado alcanzar, sin sacrificar el sentido social y ambiental de la empresa”.

La rentabilidad del proyecto, se precisa, constituye un elemento fundamental para garantizar su viabilidad financiera y operativa a largo plazo.

En los planes de la empresa está escrito que la diversificación de fuentes de ingreso ⎯distribuidas en carga, turismo, transporte local de pasajeros y negocios complementarios⎯ permitirá reducir significativamente la dependencia de recursos públicos, y que “la aplicación estricta de los principios de austeridad republicana permitirá optimizar costos operativos y administrativos para alcanzar el punto de equilibrio financiero para el año 2030”.

Para ese año, se prevé transportar cuatro millones de pasajeros y cargar 4.7 millones de toneladas.

Por lo pronto, en el corto plazo el escenario es complejo, pese a los diversos esfuerzos que se han hecho para subir más pasajeros nacionales (que enfrentan retos como el costo del pasaje, horarios o falta de conectividad local) y extranjeros para generar más ingresos.

“Cuando los costos de operación rebasan sistemáticamente los ingresos de una empresa pública, se abre, lamentablemente, la puerta a los argumentos y condiciones que dieron lugar a los procesos privatizadores de los años noventa. Las empresas públicas pueden ser exitosas, hay evidencia de ello, pero hay condiciones que deben cumplir: reducir los sobreprecios en las contrataciones; controlar el dispendio y los costos ocultos, y por supuesto, enfrentar la corrupción que termina siendo el mayor costo de operación”, refirió el director de Transparencia Mexicana, Eduardo Bohórquez.

Con la presión de generar mayores ingresos, la empresa administrada por militares se encuentra en plena etapa de promoción para rentar locales en sus estaciones. En sus redes sociales se promete encontrar “El lugar donde las oportunidades toman rumbo… Impulsa tu negocio en una ubicación estratégica y conecta con turistas, familias y viajeros que exploran el sureste… Haz que tu marca forme parte de una de las rutas más importantes de México”.

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Gráfico EE

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