Inflación en Estados Unidos se modera a 3.4% anual en julio: IPC
El incremento de los precios al consumo se moderó ligeramente en julio en Estados Unidos, a 3.4% en 12 meses, según el índice publicado este miércoles por el Departamento de Trabajo.

El precio promedio nacional de la gasolina regular en Estados Unidos ronda los 4.06 dólares por galón, impulsado por la tensión geopolítica y los mercados energéticos.
La inflación al consumo en Estados Unidos (EU) se moderó ligeramente en julio, según datos del gobierno, y el estancamiento virtual de la guerra entre EU e Irán ha dado a los consumidores un respiro frente a los fuertes aumentos de los precios en las gasolineras.
El índice de precios al consumo (IPC) subió 3.4% en términos anuales, lo que supone una desaceleración respecto al aumento de 3.5% registrado hace un mes, según los datos publicados ayer por la Oficina de Estadísticas Laborales de EU.
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Los datos coincidieron con las previsiones de los economistas encuestados por Dow Jones Newswires y The Wall Street Journal.
Los hogares estadounidenses llevan más de cinco años sufriendo los efectos de los precios elevados desde que estalló la pandemia, y los datos de julio siguen estando muy por encima del objetivo a largo plazo de 2.0% fijado por la Reserva Federal (Fed).
No obstante, dado que los datos de inflación del mes pasado también mostraban una cierta moderación de los precios, la última lectura podría dar al banco central cierto margen de maniobra de cara a posibles incrementos de tasas de interés.
Caída de los precios de la energía
La inflación se ha disparado desde que Trump iniciara la guerra contra Irán a finales de febrero, cuando las medidas de represalia de Teherán bloquearon prácticamente el estratégico estrecho de Ormuz, por el que normalmente transita una quinta parte del suministro energético mundial
La inflación al consumo se situó en 2.4% en febrero, antes de dispararse hasta alcanzar en mayo su máximo en tres años, de 4.2 por ciento.
En julio, los precios de la energía siguieron siendo uno de los principales factores del aumento de los precios, con los precios de la gasolina, un tema político delicado, 24.6% más altos que hace un año.
El gasóleo, utilizado por los hogares para la calefacción y en diversas aplicaciones industriales, registró un aumento de 39.1% con respecto al año anterior.
No obstante, el índice energético global se situó 1.5% por debajo del nivel de hace un mes, lo que indica una tendencia a la baja en los precios de esos productos básicos mientras continúan las negociaciones para poner fin a la guerra.
El IPC subyacente, que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, subió 2.5% con respecto al año anterior.
Sigue siendo demasiado alta
El aumento de los precios será un tema clave en las elecciones de mitad de legislatura, y el miércoles la senadora demócrata Elizabeth Warren arremetió contra Trump a raíz de las últimas cifras de inflación.
“La inflación sigue siendo demasiado alta. Los precios han subido 4.4% desde que Trump asumió el cargo, y los salarios no siguen el ritmo”, afirmó en un comunicado.
La semana pasada, los últimos datos oficiales revelaron que el crecimiento salarial se situaba en 3.2% anual, por debajo de la inflación, lo que significa que la mayoría de la población veía cómo sus ingresos se reducían en términos reales.
Sin embargo, el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, afirmó que las cifras de desaceleración de la inflación eran “una prueba más de que la agenda a largo plazo del presidente Trump está dando sus frutos”.
“A pesar de las perturbaciones temporales derivadas de Irán, el IPC subyacente se sitúa cerca del objetivo de 2.0% de la Reserva Federal”, señaló.
Los datos sobre precios de julio supusieron un respiro para los hogares, ya que los precios de los alimentos bajaron 0.1% a lo largo del mes, y tres de los seis principales índices de grupos de alimentos registraron descensos.
Los analistas esperan que los datos de ayer den al banco central estadounidense un respiro en cuanto al momento de los posibles incrementos de tasas para frenar la inflación, ya que varios responsables de la Fed han señalado la necesidad de dar ese paso.
“Esperamos que el debate en la reunión del FOMC de septiembre sea animado, ya que la economía se enfrenta a un mercado laboral ajustado, mientras que el panorama de la inflación es bastante confuso”, afirmó Jeffrey Roach, economista jefe de LPL Financial, refiriéndose a la próxima reunión de la Fed para fijar las tasas de interés.
Bill Adams, economista jefe para EU del Fifth Third Commercial Bank, señaló que los datos del IPC de julio fueron “ligeramente mejores” y mantuvieron “una estrecha ventana de oportunidad para que la Fed mantenga las tasas sin cambios en septiembre”.
Oren Klachkin, de Nationwide, se mostró de acuerdo y afirmó que los datos eran exactamente lo que “el mercado esperaba”.
“Mantiene intacta la tendencia desinflacionista, por lo que debería disipar en parte las preocupaciones de la Fed y permitir a los responsables políticos mantener estables las tasas de interés en septiembre, siempre que los informes de agosto sobre el IPC y el empleo lo permitan”.



