Conflicto en Irán podría hacer perder hasta 38,000 millones de pesos en recaudación del IEPS: BBVA
No obstante, los especialistas de la institución financiera estimaron que en este contexto, el gobierno también podría obtener ingresos adicionales por alrededor de 53,000 millones de pesos, si el precio del crudo se mantiene en 75 dólares por barril.

Un conflicto breve permitiría una pronta normalización de los precios de la energía, dijo el economista de BBVA México.
Las finanzas públicas podrían verse impactadas por menos recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a las gasolinas por hasta 38,000 millones de pesos durante las próximas seis semanas, periodo durante el que se estima podría prolongarse el conflicto en Irán, el cual ha complicado el suministro de combustibles. Así lo señalaron economistas de BBVA México durante la presentación del “Informe Situación México”.
“Cuando las gasolinas estuvieron muy bajas el año pasado no se redujeron los precios, pero cuando han estado altas, lo que ocurre es que el gobierno recauda menos e incluso puede llegar al grado de tener un resultado negativo, es decir, subsidiar. Creemos que eso es lo que va a ocurrir. No vemos efectos muy importantes en la inflación; algo veremos, por mayores precios del gas”, señaló Carlos Serrano Herrera, economista en jefe de la institución.
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No obstante, los especialistas estimaron que en este contexto, el gobierno también podría obtener ingresos adicionales por alrededor de 53,000 millones de pesos si el precio del crudo se mantiene en 75 dólares por barril.
“Por un lado vendes petróleo más caro, pero por otro lado recaudas menos IEPS para no trasladar el aumento a los consumidores”, explicó Serrano.
En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el gobierno cuenta con mecanismos fiscales para contener el impacto del alza en los combustibles, como el ajuste del IEPS.
Este estímulo fiscal, definido semanalmente por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, permite reducir total o parcialmente la cuota del impuesto cuando aumentan los precios internacionales, con el objetivo de evitar que el incremento se traslade directamente a los consumidores.
En este contexto de volatilidad energética, tras el cierre del estrecho de Ormuz por el gobierno de Irán, en medio de las tensiones con Estados Unidos e Israel, el petróleo superó los 119 dólares por barril el pasado lunes, su nivel más alto desde mediados de 2022.
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No obstante, este martes los precios cayeron más de 13%, hasta 103.23 dólares, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anticipara que el conflicto podría terminar pronto, lo que alivió las preocupaciones sobre una interrupción prolongada del suministro petrolero.
Por otra parte, Arnulfo Rodríguez, economista principal de BBVA México, consideró que las implicaciones directas del conflicto para México serían limitadas. Sin embargo, advirtió que podría haber presiones en el precio del gas natural, un insumo clave para la generación eléctrica.
“El gas natural impacta directamente en los recibos de los ciudadanos y es un insumo fundamental para la generación de electricidad por parte de la Comisión Federal de Electricidad, especialmente en plantas de ciclo combinado. Por ello, los costos de generación podrían aumentar y, con ello, el subsidio que se otorga a los hogares en México”, explicó Rodríguez.
De acuerdo con el Programa Sectorial de Energía 2025-2030, el gas natural es el combustible predominante en el sistema eléctrico del país y representa cerca de 65% de la electricidad generada. Sheinbaum también señaló que se trabaja de manera coordinada con la Secretaría de Energía y con la Comisión Federal de Electricidad para evitar que los incrementos internacionales se trasladen directamente a los consumidores.
Guerra afecta a la economía
De acuerdo con el informe del banco, la guerra en Irán está teniendo efectos sobre la economía global a través de mayores precios de la energía, disrupciones en el suministro, mayor aversión al riesgo y una menor confianza de los mercados.
En los mercados financieros, el dólar se ha apreciado ligeramente y los rendimientos de la deuda de Estados Unidos han aumentado, debido a que los temores de inflación han pesado más que la demanda de activos refugio. Como resultado, los inversionistas descuentan menos recortes de tasas de interés en Estados Unidos y una mayor probabilidad de incrementos por parte del Banco Central Europeo.
“Hay menor volatilidad financiera en comparación con otros conflictos en Medio Oriente y creemos que esto se debe a que los mercados están asumiendo que será un conflicto de corta duración, que podría extenderse solo algunas semanas. Por eso el impacto ha sido relativamente acotado”, señaló Carlos Serrano Herrera, economista en jefe de BBVA México.
Un conflicto breve permitiría una pronta normalización de los precios de la energía, las condiciones financieras y la confianza, lo que limitaría los efectos sobre la inflación y el crecimiento económico, de acuerdo con el análisis.
Sin embargo, un conflicto prolongado tendría repercusiones más profundas en la economía global, particularmente para los países importadores de energía y para los activos de mayor riesgo.
“Si el conflicto se llegará a prolongar durante todo el año, existiría la posibilidad de observar presiones inflacionarias más elevadas, políticas monetarias más restrictivas y efectos más negativos en la actividad económica”, advirtió.
Por ahora, con la estimación de Estados Unidos de que el conflicto no se prolongue más allá de seis semanas, se anticipan efectos temporales en los precios de la energía. Además, los gobiernos cuentan con herramientas de política económica para mitigar el impacto del encarecimiento de los energéticos.




