Sobreestimación de la reforma energética e insuficiente inversión pública pegaron al PIB
Para el cierre del 2019, Mapfre esperaba que el país tuviera nulo crecimiento de 0.0%.

La contracción económica de México que se presentó en el 2019 es resultado de la sobreestimación de la reforma energética, así como de la insuficiente inversión pública en infraestructura, refirió el Servicio de Estudios Mapfre.
Manuel Aguilera, director general de Servicio de Estudios de Mapfre, indicó que en el 2014 las estimaciones del efecto que tendría la reforma energética fueron muy positivas, ya que se dejó de invertir en materia petrolera bajo el supuesto de que esa baja inversión sería sustituida por la del sector privado, algo que puede tardar más años.
“Hay dos factores que explican la debilidad. Uno, la errónea decisión en materia de política económica en el sector petrolero, así como la insuficiente inversión pública en infraestructura que ha hecho el gobierno”, explicó en la presentación del Panorama económico y sectorial 2020 de Mapfre.
Para el cierre del 2019, continuó, Mapfre esperaba que el país tuviera nulo crecimiento de 0.0%; sin embargo, la estimación preliminar del Instituto Nacional de Estadística y Geografía señala que el año pasado la economía se contrajo 0.1 por ciento.
En este sentido, Manuel Aguilera indicó que esperan que este año se vea un repunte en la economía, para cerrar en 0.9%, una estimación que podría parecer optimista, pero que frente a otros países es baja.
“Hay quienes ven una previsión de este tipo quizás excesivamente optimista. Para nosotros es una previsión muy pesimista. Sobre todo, si lo comparamos con América Latina y los emergentes. México estará creciendo, si logramos esta meta pesimista, la mitad del crecimiento promedio de América Latina y una quinta parte del crecimiento en los países emergentes”, expresó.
Añadió que, para que la economía logre repuntar, se necesita reactivar el sector petrolero y reactivar la inversión, tanto privada como pública.
Respecto al sector asegurador mexicano, Jesús Martínez Castellanos, director general de Mapfre México, indicó que se prevé que el crecimiento de éste sea por encima del PIB mexicano, ello por la poca cobertura que tiene el seguro en México.
Para el cierre del 2019 estiman un crecimiento sectorial de 7.4%, en términos reales, un dato que se debilitaría para este año, pero seguiría por encima del crecimiento económico, con 5.5 por ciento.
“En el 2020 se mantendría un entorno favorable para el crecimiento del mercado asegurador, ayudado por el bajo nivel de penetración de los seguros en la economía del país”, refirió el estudio presentado.
Añadió que la moderación de la inflación y el buen comportamiento del peso frente al dólar ayudarán en el desempeño de la rentabilidad de las líneas de negocio de no vida, ello por el menor costo que podrían tener los siniestros y las coberturas de reaseguro.
“Adicionalmente, el impacto positivo que puede tener sobre la economía y las expectativas de que los tipos de interés puedan experimentar alguna bajada adicional en el 2020, puede ayudar a la comercialización de este tipo de productos”.
Aún se esperan los resultados del sector asegurador por parte de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros.