Socaps ven espacio para competir con la banca en crédito a la vivienda
Con 10.72 millones de socios y una cartera habitacional todavía pequeña, el sector identifica margen para ampliar su participación en el financiamiento de largo plazo

Las sociedades cooperativas de ahorro y préstamo buscan ampliar su participación en el financiamiento habitacional, en un mercado donde la banca mantiene el mayor peso.
Tras años de especializarse en el financiamiento de consumo y empresarial, el sector de sociedades cooperativas de ahorro y préstamo (socaps) ve oportunidad de incrementar su participación en el crédito para la vivienda e incluso competir con los grandes jugadores en este segmento, como lo es la banca comercial.
A junio pasado, la cartera total del sector de las socaps, compuesto por 152 entidades, registró un total de 193,968 millones de pesos y el segmento de la vivienda representaba 9.8% de ese balance.
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De las 152 socaps autorizadas, 93 registraron saldos en su cartera de vivienda, lo que representa poco más de seis de cada 10 entidades del sector. En conjunto, la cartera habitacional del sector ascendió a 19,002 millones de pesos.
La cartera también muestra una elevada concentración, pues Caja Popular Mexicana, la socap con mayor saldo en este segmento, acumuló 9,489 millones de pesos, prácticamente la mitad de la cartera de vivienda del sector.
Para César Zepeda Prado, presidente del Consejo Superior del Cooperativismo de la República Mexicana (Mexicoop), la experiencia que han acumulado las socaps, junto con diversos cambios regulatorios recientes, les abre el camino para que estas entidades puedan detonar el financiamiento para la adquisición de vivienda.
“La capacidad de las cooperativas es grande como para poder dar financiamientos más grandes y, entre ellos, los de vivienda… Con la última adecuación que se hizo a la regulación, con el aumento de los límites de diversificación, se abrió una oportunidad importante para que las cooperativas puedan financiar vivienda para sus socios”, indicó Zepeda Prado en entrevista.
Sin embargo, el sector sabe que tiene una tarea complicada en esta intención, pues en la actualidad los bancos se han posicionado como una de las opciones más viables para el crédito a la vivienda, el cual representa casi 20% del total de su balance de crédito.
Para Miguel Ángel Pérez Herrera, vicepresidente del Consejo de Administración de Caja Gonzalo Vega, la ventaja que tienen las socaps respecto a otras figuras es el conocimiento y atención que tienen con sus más de 10 millones de socios que atiende el sector, lo cual también es un aliciente para expandir el crédito a la vivienda.
“El socio finalmente es dueño de la cooperativa y como tal nosotros le servimos a nuestro propio socio. Nosotros estamos compitiendo y estamos marcando ese aspecto diferenciador respecto de las instituciones financieras que los ven como un cliente más”, comentó Pérez Herrera.
¿Se puede competir en tasa?
Desde hace algunos años, los bancos han instrumentado una estrategia de competir en el crédito hipotecario con tasas atractivas, incluso algunas de un solo dígito, con plazos de 15 a 20 años.
Para el presidente del Mexicoop, si bien los bancos pueden tener esta ventaja, las socaps comienzan a ser competitivas al eliminar algunos gastos asociados a este tipo de crédito.
“Tenemos toda la ventaja de que en las cooperativas no hay comisiones por apertura, no hay gastos de administración, no hay intermediarios, entonces eso aligera mucho el crédito. Tal vez la tasa parece como una ventaja para los bancos, pero más los gastos adicionales, se termina convirtiendo exactamente en lo mismo que puede pagar una persona en una cooperativa”, indicó Zepeda Prado.
La posibilidad de ofrecer estos productos también está relacionada con la evolución del propio sector. De acuerdo con Zepeda Prado, hace una década las cooperativas no tenían la misma fortaleza para preparar productos que se amortizaran durante largos periodos.
“Hace 10 años no se tenía la fortaleza como para poder preparar productos que se amortizaran en tanto tiempo. Hoy, además de que la regulación lo permite, las instituciones están lo suficientemente sólidas”, explicó el presidente del Mexicoop.
El reto también está en el precio
Para las cooperativas, la posibilidad de ampliar el crédito no depende únicamente de las condiciones financieras del préstamo, ya que también incide el encarecimiento de la vivienda en algunas regiones del país, lo cual puede limitar las opciones para sus socios interesados.
Por ejemplo, en el caso de Querétaro, el crecimiento económico del estado ha elevado el precio tanto de los terrenos como de las viviendas, por lo que Caja Gonzalo Vega estudia una estrategia para financiar vivienda de interés social.
“Muchas veces el socio tiene acceso a su crédito Infonavit y le falta alguna parte, nosotros estamos siendo ese complemento para que ellos puedan adquirir su vivienda”, explicó el directivo de la socap.
La cooperativa también busca establecer mecanismos de colaboración con desarrolladores de vivienda accesible para generar sinergias y financiar este tipo de inmuebles entre sus socios.
El desafío es distinto para cada entidad, debido a que las condiciones del mercado inmobiliario varían entre regiones. Zepeda Prado señaló que en algunas zonas una vivienda puede tener un costo cercano a 500,000 pesos, mientras que en las ciudades los precios son mayores.
Por ello, aunque las cooperativas cuentan con herramientas para ofrecer financiamiento de mayor plazo y monto, no todas enfrentan las mismas condiciones para desarrollar este segmento.




