La ‘americanización’ del futbol: Así cambió la transmisión del Mundial 2026 según expertos

Las pausas obligatorias de hidratación, los nuevos espacios publicitarios y el primer show de medio tiempo en una final acercaron la transmisión de la Copa del Mundo al modelo de la NFL y la NBA. La estructura reglamentaria del futbol no cambió, pero sí la forma de presentar y comercializar los partidos.

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Vista general del interior del Estadio de Houston durante una pausa para hidratación en el partido del Grupo K de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre Portugal y la República Democrática del Congo.Foto: MOLLY DARLINGTON / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / GETTY IMAGES VIA AFP

Alan Fabi Mendoza Saldivar

Durante décadas, la transmisión de un partido de la Copa del Mundo mantuvo una estructura prácticamente inalterable: dos tiempos de 45 minutos, una pausa de hasta 15 minutos y una continuidad de juego que dejaba pocos espacios para incluir publicidad una vez que comenzaba el encuentro.

En ediciones anteriores, los cortes comerciales se concentraban principalmente antes del partido, durante el descanso y después del silbatazo final. Las pausas para refrescarse podían autorizarse cuando las condiciones climáticas lo justificaban, pero se determinaban partido por partido y no formaban parte permanente de la estructura televisiva del torneo.

El Mundial 2026, disputado en México, Estados Unidos y Canadá, modificó esa experiencia. Por primera vez, la FIFA estableció pausas obligatorias de hidratación en todos los encuentros, sin importar la temperatura, las condiciones climáticas o si el estadio estaba cubierto. Las interrupciones se realizaron entre los minutos 22 y 67, tuvieron una duración de tres minutos y el tiempo perdido se agregó al final de cada periodo.

Aunque los partidos continuaron disputándose en dos tiempos, las pausas los dividieron televisivamente en cuatro segmentos. Esta estructura generó una comparación inmediata con ligas estadounidenses como la NFL y la NBA, donde los encuentros cuentan con interrupciones programadas que permiten incorporar anuncios, análisis, repeticiones y contenidos patrocinados.

Más pausas y nuevas ventanas comerciales

Michael Johnson, analista de investigación de S&P Global especializado en la industria deportiva estadounidense, consideró que las pausas acercaron la estructura televisiva del Mundial a los modelos de la NFL y la NBA. El especialista explicó que la audiencia estadounidense está acostumbrada a encuentros divididos en cuatro períodos y a interrupciones comerciales durante la competencia.

“Los espectadores estadounidenses están acostumbrados al modelo estilo NFL, modelo NBA de cuatro cuartos. Están acostumbrados a los descansos dentro del juego. Este Mundial es esencialmente un espejo de esos modelos de estilo”,aseguró Johnson en entrevista con Reuters.

Las interrupciones también abrieron nuevos espacios para los anunciantes. Fox aprovechó las pausas de hidratación para transmitir comerciales en Estados Unidos, mientras que Telemundo decidió mantener su cobertura sin anuncios durante esos periodos. En otros mercados, como Reino Unido, la cadena ITV descartó utilizarlas comercialmente debido a las restricciones regulatorias y a las expectativas de una audiencia acostumbrada a la continuidad del futbol.

Los datos de audiencia y ventas confirmaron esta tendencia. En entrevista para Reuters, Vicente Navarro, socio director de la consultora GotDigital, señaló que las audiencias rebasaron con creces las estimaciones iniciales de Fox y Telemundo. Según Navarro, los anuncios de 30 segundos en la fase eliminatoria alcanzaron hasta un millón de dólares, duplicando el valor ofertado durante el Mundial de Rusia 2018.

Un medio tiempo al estilo americano

La final entre España y Argentina profundizó todavía más la comparación con el modelo estadounidense. Por primera vez en la historia de la Copa del Mundo, el descanso incluyó un espectáculo musical producido específicamente para la transmisión global.

Madonna, Shakira, BTS y Justin Bieber encabezaron una presentación de 11 minutos curada por Chris Martin, vocalista de Coldplay. El espectáculo también contó con Burna Boy, Gustavo Dudamel, Coldplay y el coro PS22. Topps adquirió los derechos para dar nombre al evento, mientras que marcas como Visa, Bank of America, DoorDash, Marriott Bonvoy y YouTube Music fueron incorporadas de distintas maneras a la producción.

La instalación y el desmontaje del escenario extendieron el descanso completo de la final hasta aproximadamente 27 minutos, frente a los 15 minutos tradicionales. De esta manera, la pausa dejó de funcionar únicamente como un periodo de recuperación para los futbolistas y se convirtió en un producto de entretenimiento con artistas, patrocinadores, derechos de denominación y distribución digital propia.

Pam Didner, consultora de marketing B2B y estratega de inteligencia artificial, describió la incorporación del show como una medida tomada directamente del modelo del Super Bowl. Para la especialista, la decisión mostró que la FIFA estaba utilizando elementos del manual comercial y mediático de la NFL para ampliar la conversación alrededor de su principal competencia.

El futbol no cambió; el producto televisivo sí

La FIFA sostuvo que las pausas de hidratación no fueron creadas con objetivos comerciales. Gianni Infantino, presidente del organismo, explicó que la principal razón fue proteger a los futbolistas ante el calor y ofrecer las mismas condiciones en todos los partidos: "El motivo por el que hay estas pausas es claramente el calor. En un Mundial en el que juegas ocho partidos en 39 días, poder tener un momento para descansar un poquito es muy importante", señaló el presidente de la FIFA a EFE.

También aseguró que la FIFA no recibió ingresos adicionales por las interrupciones porque sus acuerdos comerciales habían sido firmados con anterioridad: "La FIFA no gana absolutamente nada con esto. Todos los contratos ya estaban firmados antes, con lo que no es una cuestión económica, para nosotros es una cuestión puramente deportiva".

Las reglas esenciales del juego no fueron modificadas. El cambio ocurrió alrededor del partido. La transmisión contó con más interrupciones programadas, nuevas ventanas publicitarias y un espectáculo musical diseñado para mantener la atención de la audiencia durante el descanso de la final.

Por eso, hablar de una “americanización” no significa que el futbol se haya convertido en futbol americano o basquetbol. La semejanza se encuentra en la construcción del producto televisivo: dividir la experiencia en segmentos, integrar marcas durante el encuentro y complementar la competencia con contenidos de entretenimiento.

El Mundial 2026 conservó las reglas fundamentales del balompié, pero modificó la manera de presentarlo ante las audiencias. La incógnita es si las pausas comerciales y los espectáculos de medio tiempo fueron una adaptación exclusiva para el mercado norteamericano o si se convertirán en elementos permanentes de las próximas Copas del Mundo.

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