Cómo hacer tamales de cempasúchil: Receta mexicana para honrar a los muertos

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El cempasúchil, flor solar del Día de Muertos, se transforma en ingrediente gastronómico en una receta que recupera prácticas ancestrales y celebra el vínculo entre el maíz, la tierra y la memoria.

Miriam Lira

Desde tiempos prehispánicos, el zempoalxóchitl —nombre náhuatl del cempasúchil— ha representado la energía solar que guía el paso entre la vida y la muerte. Su color intenso, cercano al oro y al fuego, marcaba el camino de los espíritus hacia las ofrendas durante las antiguas celebraciones mexicas del Miccailhuitontli. Además de su función ritual, la flor tenía usos curativos: infusiones para aliviar el dolor estomacal, la fiebre o los parásitos.

Con el paso del tiempo, su papel simbólico se mantuvo intacto, pero su valor culinario apenas comenzaba a explorarse. En los últimos años, cocineros han impulsado el aprovechamiento integral del cempasúchil como ingrediente comestible. En Xochimilco y Milpa Alta, productores que tradicionalmente cultivaban la flor para los altares han encontrado en la gastronomía una nueva forma de preservar la siembra.

El maíz y la flor: un diálogo ancestral

El tamal, uno de los alimentos más antiguos de Mesoamérica, ha acompañado los rituales de paso, las cosechas y las ofrendas.

Los pétalos aportan un color dorado natural, aroma a hierba fresca y un matiz cítrico que transforma la masa tradicional en una experiencia sensorial distinta. En su versión salada, puede combinarse con queso fresco, rajas de chile poblano o flor de calabaza; en la dulce, con requesón y miel. Su sabor es sutil, pero envolvente, y debe dosificarse con precisión: un exceso puede volverlo amargo.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, la Ciudad de México produce más de 2,000 toneladas de esta flor cada temporada, y cerca del 10% ya se destina a transformación alimentaria, desde infusiones y mermeladas hasta harinas y colorantes naturales.

El Economista

Cómo hacer tamales de cempasúchil

Ingredientes (para 10 tamales):

1 kg de masa de maíz nixtamalizada

100 g de manteca vegetal o de cerdo

1 taza de pétalos de cempasúchil (lavados y secos)

½ taza de caldo o agua tibia

1 cucharadita de sal

Hojas de maíz o plátano para envolver

Relleno opcional: queso fresco, rajas, flor de calabaza o requesón con miel.

Preparación:

  1. Acrema la manteca hasta que esponje. Agrega poco a poco la masa, la sal y el líquido tibio.
  2. Incorpora los pétalos de cempasúchil finamente picados y mezcla hasta obtener un color uniforme.
  3. Extiende una porción de masa sobre la hoja, añade el relleno y dobla los extremos.
  4. Coloca los tamales en una vaporera y cuece durante 60–70 minutos, o hasta que la masa se despegue fácilmente de la hoja.

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