Las Vegas.- Por más de una década, existe un debate en Estados Unidos sobre cómo clasificar a los proveedores de Internet y de banda ancha fijos y móviles dentro del marco regulatorio de telecomunicaciones.

Pero en el último par de años, los debates se han centrado en mantener la neutralidad de la red para evitar bloqueos y tratos desiguales en la transmisión de datos en las redes de Internet que pueda afectar la calidad y el desarrollo de servicios digitales, hasta el acceso a contenidos por parte de los usuarios que pueda derivar en afectaciones a libertades de expresión y acceso libre a la información.

En este debate se han sumado consumidores, operadoras de televisión por cable, y proveedores de servicios de Internet, así como la industria del entretenimiento y la industria digital, incluyendo firmas como Netflix, Facebook, Google, Microsoft o Yahoo.

En entrevista con El Economista concedida previo al arranque oficial del International CES 2015, Hank Hultquist, el vicepresidente de Regulación Federal de la operadora AT&T -compañía que adquirió la totalidad de Iusacell el año pasado- asegura que del debate en Estados Unidos existen lecciones que México puede aprender, como la priorización del punto de vista de los consumidores, así como el impacto de tendencias como el Internet de las cosas en las regulaciones y políticas públicas de un país.

-¿Qué puede aprender México de las discusiones en EU?

Espero que no se dejen abrumar por comentarios de 4 millones de personas y comentaristas de televisión cuando el tema de neutralidad de la red es, en realidad, un problema de alta complejidad técnica. El problema es que, a final de cuentas, se trata de poner precio al uso de las redes y no hay un modelo perfecto para eso. Y los reguladores van a estar preocupados sobre algún punto de vista particular que otro, y eso levanta preocupaciones del interés público sobre el beneficio hacia el consumidor final. Es su trabajo pero tienen que enfocarse en el problema, y en crear políticas para la perspectiva del consumidor, la gente de México puede aprender que tienen que verlo desde el punto de vista de los consumidores.

-¿Cómo afectan servicios como carros conectados, seguridad o salud en el desarrollo regulatorio?

Creo que vemos esto en muchas áreas. Hay preocupaciones de cuál es poder de la agencia de Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por su sigla en inglés) que ayudan al cuidado para la salud. Todas estas normatividades laterales con específicas regulaciones para estas industrias cambian con estas plataformas agnósticas, donde puedes tener autos conectados, monitoreo de energía, todos estos casos de uso distintos entonces llega la pregunta si todas las divisiones de las autoridades, basados en estas ideas, son receptivas, porque incrementa parcialmente o totalmente las convergencia y estas regulaciones e complican.

Tomará más tiempo reformar la estructura regulatoria que los acuerdos de negocio que se generan porque avanzan más rápido.

-¿Cómo influye la Internet de las cosas (IOT) en el debate de neutralidad de la red?

Seguro habrá un cambio. Las discusiones de la neutralidad de la red son principalmente discusiones legales, no de políticas. IOT probablemente tiene más implicaciones en las políticas públicas de la neutralidad de la red que estos problemas legales que tenemos en este país.

Eso cambia pues obviamente hay casos de IOT que probablemente son aplicaciones de baja prioridad de transmisión de datos pero habrá otras que son muy altas prioridades como los dispositivos médicos, o sistemas de telemetría con casos de uso en los que no es posible diferir su transmisión de datos a la medianoche, cuando se necesitan enviar en horas de alta transmisión de datos y que tienes problemas de congestión de las redes.

-¿Hacia dónde deben orientarse las discusiones?

El gran problema del debate de neutralidad de la red es por qué no tenemos las señales correctas de precio enfocadas a cómo las aplicaciones de baja prioridad de transmisión de datos puedan moverse a bajos periodos de bajo uso de la red y que genere beneficios de precio, y las aplicaciones con alta prioridad que transmitan datos en periodos de alto tráfico paguen más. Es una discusión que debe darse en la neutralidad de la red.

julio.sanchez@eleconomista.mx

mfh